ARM hizo un procesador flexible de 32 bits con ‘plástico’


Los dispositivos portátiles modernos se pueden colocar en la muñeca o en la oreja sin ningún problema. Pero no son lo suficientemente sutiles, ni en su diseño ni en su costo, para formar parte de artículos cotidianos como ropa, cartones de leche, paquetes de alimentos o vendas, eso son algunos de los usos en donde se podría utilizar el nuevo procesador de ARM flexible.

En un nuevo artículo publicado en Nature, los investigadores de Arm explican cómo portaron un diseño de procesador  estándar de 32 bits a un sustrato de plástico que, según dicen, es flexible. Es más una prueba de concepto que un prototipo funcional, pero, sin embargo, muestra algunas novedades importantes.

Arm llama apropiadamente a su creación “PlasticARM”.

Utiliza tecnología de transistores con aletas finas (TFT) de óxido metálico fabricada sobre un sustrato de poliimida. La poliimida es un tipo de termoplástico duradero que es ligeramente flexible. El equipo de Arm no estaba dispuesto a poner a prueba la flexibilidad de su procesador, pero estima que se podría utilizar sin problemas en una correa de reloj.

El procesador PlasticARM es aproximadamente del tamaño de una uña. Tiene 18.344 transistores repartidos en una superficie activa de 59 mm 2.

Aproximadamente la mitad de su área es un procesador Arm Cortex-M0+ de 32 bits, y el resto es utilizado por la memoria 128 B de RAM y 456 B de ROM.

Una de las razones por las que los investigadores optaron por utilizar el diseño Cortex-M0+ fue porque tiene un ecosistema maduro, pero PlasticARM aún no puede utilizarlo por completo. Su almacenamiento se configuró para ser de solo lectura para agilizar su funcionamiento, aunque se está desarrollando un modelo reprogramable.

También tiene otras deficiencias, ya que en circunstancias normales, un núcleo Cortex tiene registros dentro de sí mismo para almacenar los datos a los que se accede regularmente, pero se descargaron en una sección de la RAM con fines de simplificación. También está limitado a 29 kHz, mientras que la mayoría de los procesadores Cortex-M miden su velocidad en MHz.

La mayoría de los problemas de PlasticARM pronto se resolverán.

La mayoría de los problemas de PlasticARM pronto se resolverán, pero uno que persistirá es el consumo de energía. En las pruebas, el procesador consumió 20 milivatios, que es mucho más del rango estándar de un procesador Cortex-M. El equipo de Arm espera poder reducir la disparidad con futuras iteraciones, pero dice que la baja eficiencia es una cualidad intratable de los diseños TFT.

“No será rápido, no será energéticamente eficiente, pero si voy a ponerlo en una lechuga para rastrear su vida útil, esa es la idea”, dijo James Myers de Arm a New Scientist .