cómo eliminar todos tus perfiles online


Años de uso de Internet nos hacen barajar a muchos de nosotros la posibilidad de de eliminar algunas de nuestras cuentas pasado un tiempo.  Con distintos perfiles para comprar en tiendas o marcas, empezar un curso, acceder a un descuento especial, suscribirse a una ‘newsletter’ o ver series y películas, hacen que nos demos de alta cada vez en más y más servicios. Tras ello, muchos usuarios se preguntan dónde han creado las cuentas durante ese tiempo para poder eliminarlas.

La toma de esta decisión puede deberse a diversos factores, como dejar atrás el contenido que generaron que se generó en un principio, el deseo de controlar la huella digital propia, o de dejar de recibir correos de páginas que ya no utilizan en su día a día. Es por ello que existen una serie de métodos y herramientas para encontrar, acceder y borrar dichas cuentas y no tener que preocuparse por ellas nunca más según si un usuario sabe dónde se hizo la cuenta, lo desconoce o ha utilizado un gestor de contraseñas.

Me acuerdo de mi cuenta

En primer lugar, si el usuario conoce y se acuerda del servicio o la web en los que ha creado una cuenta que desea eliminar, existen varias herramientas que las localizan sin ningún tipo de proceso complejo: Account Killer y Just Delete Me incluyen un buscador de webs con el que se puede encontrar la cuenta y eliminarla. Al encontrar la página en la que un usuario se creó la cuenta, Account Killer dará información paso a paso sobre cómo eliminarla y, en ciertos casos, los enlaces para acceder al método de eliminación lo antes posible.


Usando la app de LinkedIn en el móvil.
©[Natee Meepian’s Images] a través de Canva.com

 Just Delete Me funciona igual, pero añade una valoración sobre la dificultad de realizar este proceso. Si, pese a todo, parece imposible conseguir terminar el proceso, Data Requests tiene un generador de petición de datos que crea un texto para realizar una petición de eliminación de la cuenta, además de otros servicios. Sino, uno mismo puede ponerse en contacto con la empresa que aloja la cuenta y pedir que la eliminen aludiendo al derecho de eliminación en el artículo 17 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea (UE).

No sé dónde tengo mi cuenta

Si, al contrario de lo que sucede al usar Account Killer y Delete Me, lo que se recuerda es un correo pero no las webs donde se han creado cuentas con él, existe una serie de métodos para encontrarlas y después, utilizar los recursos mencionados. Primero, aunque no es un recurso creado para ello, buscar frases y palabras clave en la bandeja de entrada y el correo no deseado de los ‘email’ puede ser más efectivo de lo que parece.

Al crear una cuenta, muchas veces se está accediendo a que las webs de origen envíen comunicaciones comerciales, información sobre actualizaciones, eventos, problemas, nuevos productos, aclaraciones sobre la propia cuenta… o, simplemente, se puede encontrar el primer correo de creación de la cuenta. Gracias a ello, se pueden encontrar cuentas que ni se sospechaba que existieran buscando correos que indiquen frases y palabras clave en español, inglés y otros idioma como ‘inscripción’, ‘nueva cuenta’, ‘confirmación de ‘email» o ‘correo’, ‘verificar correo’, ‘registro’, ‘activar cuenta’, ‘contraseña’, ‘bienvenido/a’ o ‘prueba gratuita’. 

Del mismo modo, se puede buscar el propio nombre de la persona y hacer ‘scroll’ con paciencia en correos antiguos. Si se recuerdan nombres de usuario, también se pueden incluir para refinar la búsqueda, o buscarlos en webs como Namechk y Knowem? para que indique en qué plataformas sociales ya existe una cuenta con ese nombre y luego comprobar si se trata de los de uno mismo.

Para seguir encontrando información de cuentas, se puede transformar la intención original de webs de filtración de cuentas. Sitios como Have I Been Pwned o el Hack Check de Avast tienen la función de informar si los datos de ciertas cuentas asociadas a una dirección de correo electrónica han sido filtrados o si corren peligro, lo cual puede dar pistas sobre la localización de estas.

Hombre realizando gestiones en un ordenador portátil.

Hombre realizando gestiones en un ordenador portátil.
©[Pinkypills] a través de Canva.com

En el caso de que se busque realizar una búsqueda más completa o de que no se haya conseguido encontrar más información por estos métodos, se puede recurrir a la variedad de buscadores y a sus distintos algoritmos de búsqueda para encontrar cuentas. El truco está en buscar la misma información en Google, Bing, Ecosia, Yandex, Duckduckgo, Gibiru, o cualquier otro motor de búsqueda, ya que los diferentes resultados ofrecen la posibilidad de encontrar la información que se está buscando. Un buen truco, también, es buscar el usuario con comillas dobles («usuario») para que el buscador ofrezca resultados que coincidan de forma exacta con él.

He utilizado un ‘password manager’

Muchos usuarios tienen la costumbre de utilizar un gestor de contraseñas (en inglés ‘Password manager’). Estos sistemas permiten guardar en una lista los nombres de usuario con sus webs asociadas y las contraseñas de cada uno. Los propios navegadores guardan las contraseñas de muchas cuentas, lo cual puede ayudar a encontrarlas. Por ejemplo, Google Chrome posee un icono de llave al pulsar en el perfil de arriba a la derecha donde las guarda.

Asimismo, Firefox las coloca en el menú de arriba a la derecha en ‘Inicios de sesión y contraseñas’, y Safari las mantiene en ‘Contraseñas’, dentro del menú de ‘Preferencias’. En Edge basado en Chromium hay que pulsar en la ‘Configuración avanzada’, ir hasta ‘Privacidad y servicios’ e ir hasta ‘Administra contraseñas’ para visualizar las cuentas y sus contraseñas. En todos estos casos, no vale con borrar la cuenta del navegador, sino que hay que acudir al propio servicio y realizar su procedimiento específico de eliminación.

Cuidar las cuentas para el futuro

Todo proceso de retrospectiva en Internet que haya tenido el fin de encontrar información perdida debería llevar a los usuarios a reflexionar sobre cómo evitar que vuelva a suceder lo mismo en el futuro. Pese al ‘derecho al olvido’ en Internet y a las posibilidades de borrar la huella digital, la red ha demostrado que las ramificaciones de la información y la práctica de los motores de búsqueda de indexar la información sin hacerse responsables del origen de los contenidos hacen que esta opción a veces sea casi imposible.

Por ello, es positivo que las personas realicen una monitorización escrupulosa de las cuentas que van creando en distintas webs para evitar problemas innecesarios en el futuro o para borrar información de la que puedan arrepentirse en unos años. Los mencionados gestores de contraseñas pueden ser una buena forma de mantener un rastro de lo que se va haciendo, pero también se pueden hacer listas para guardarlas en la nube, en el propio correo e, incluso, en un papel. Cualquier método es válido mientras se sepa que las cuentas existen y se conozcan los métodos para poder eliminarlas en el futuro.