Este es el «precio» que tendrás que pagar por cargar tu Xiaomi en 8 minutos


La batería del teléfono móvil es uno de los componentes esenciales de su funcionamiento. Y no solo porque obviamente necesite energía para ello, sino porque también de ella depende el tiempo que podamos pasar lejos de un enchufe con el terminal. La carga rápida ha venido a resolver ese problema, ya que podemos llevar grandes baterías que se pueden cargar en poco tiempo, por lo que a nada que estemos cerca de un enchufe, será posible cargarlo por completo. De hecho hace unos días Xiaomi presentaba su nueva tecnología de carga, que es capaz de cargar un móvil por completo en apenas 8 minutos. Y como es lógico, muchos se preguntan si una velocidad de carga tan grande podría afectar a la degradación de la propia batería. Y por lo que hemos conocido, sí, puede tener un efecto negativo en este aspecto.

¿Hasta qué punto puede degradarse la batería?

La firma china que presume de ser la que cuenta con una carga rápida más veloz, con una potencia de 200W y que como decimos carga el teléfono en solo 8 minutos, ha desvelado uno de los efectos directos de esta carga rápida en el teléfono. Y es que en una ronda de preguntas realizadas a la empresa en la red social china Weibo, parece que la degradación de la batería tras dos años de uso es bastante acusada. Según la propia Xiaomi, tras 800 ciclos de carga y descarga, la capacidad de la batería se habrá reducido al 80%.

Esto quiere decir que un móvil con una batería de 4000mAh en realidad tendrá una capacidad de 3200mAh una vez pasados los dos años. O en el caso de una batería de 5000mAh nos quedará solo una capacidad de 4000mAh. Esta degradación se produce en todos los dispositivos con batería. Pero parece que en este caso es más acusada de lo normal. Todos notamos con el paso de los años cómo la autonomía de los teléfonos va siendo menor. Pero en este caso esa degradación se palpará mucho más, y no queremos ni pensar qué pasará tras tres o cuatro años de uso, es posible que la autonomía haya descendido a la mitad.

Lo más inteligente con un móvil que cuente con una carga muy rápida es utilizarla exclusivamente en los casos que sea necesario. Básicamente si no necesitamos tener el teléfono cargado dentro de 20 minutos, lo mejor será ponerle en un cargador normal durante toda la noche. Hay muchos móviles con métodos inteligentes de carga que alargan esta durante las horas que normalmente no lo utilizamos. Así se evita tener una rápida degradación al alternar ciclos de carga rápida con otros de carga estándar.

No en vano no parece un problema grave, y aun así un 80% de la capacidad después de dos años puede seguir siendo una muy buena marca. Más grave sería una degradación rápida de la batería con fatales consecuencias, como explosiones o pequeños incendios en el teléfono. Eso de momento y al menos parece lejos de ser lo habitual en estas baterías, que parecen bastante seguras.