Juicio entre Apple y Epic Games revela que compañías tienen que pagar a PlayStation por el juego cruzado

Duna


Hace unos años Sony se negaba constantemente al juego cruzado en los diferentes títulos que iban llegando a la PlayStation 4, ahora el tiempo ha pasado y de la mano del juicio que están teniendo entre Apple y Epic Game es que salen a la luz algunos detalles al respecto, como el hecho que las desarrolladoras deben pagar a Sony para su implementación.

Es así como Epic Games debe pagar a Sony Interactive Entertainment en determinados casos por el juego cruzado, puntualmente cuando los jugadores de PlayStation aporten más de un determinado porcentaje a los ingresos generales de un determinado título que tenga juego cruzado.

La información proviene de un documento de 2019 presentado en la corte, y que tiene por nombre “política de juego cruzado, requerimientos y proceso”.

Según explicó Tim Sweeney, director ejecutivo de Epic Games, (Vía The Verge), “en ciertas circunstancias Epic tiene que pagar ingresos adicionales a Sony. Si alguien juega principalmente en PlayStation, pero paga en iPhone, entonces esto podría activar la compensación”.

Cabe recordar que antes de Fortnite, era difícil pensar que Sony se abriera al juego cruzado, y aunque Microsoft y Nintendo ya estaban implementando el juego cruzado en algunos títulos, PlayStation siempre se quedaba fuera.

En 2018, Epic Games envió un correo a Sony con el fin de que se revisara la situación, puntualmente relacionada con el battle royale. A pesar de ofrecer una serie de elementos como promocionar Fortnite con el logo de PlayStation en el E3, o que el anuncio fuera en conjunto para que se viera como una iniciativa de estos, la propuesta fue rechazada por Sony.

En la ocasión el director de relaciones con los desarrolladores, Gio Corsi, respondió a los correos de Epic apuntando que “el juego cruzado no es un éxito, independientemente del tamaño del título. Como sabes, muchas compañías están explorando esta idea y ni una sola de ellas puede explicar cómo el juego cruzado entre consolas mejora el negocio de PlayStation”.

Según se desprende de todo, a pesar de que a Sony no le gustaba el juego cruzado, por no obtener ganancias, tras los cuestionamientos por no aplicarlo en Fortnite, es que se vieron obligados a buscar una forma de implementarlo llegando a esta política de cobrar un extra a las desarrolladoras por el juego cruzado.