Alexia, la referente


Ni influencer, ni celebrity, ni reina. Todo lo que tiene que ver con el autobombo no va con ella. No lo ha buscado ni necesitado. Sus acciones y su trayectoria inspiran a niñas y a mujeres. Les sirve de guía y les da ánimo porque su experiencia les ayuda a creer que su meta es posible. Alexia Putellas es la referente que el fútbol español necesita. Una referente natural, esa que ella no tuvo porque no había jugadoras en la tele o en los periódicos cuando empezó a jugar. Los casi 500.000 seguidores que tiene en las redes hablan del interés que suscita.

El Barça no ha dudado en valorarla a la altura de la mejor jugadora europea del año en su reciente renovación. Markel Zubizarreta, el arquitecto de este Barça triunfal, tiene claro que el proyecto debe seguir girando entorno a ella, entorno a su fútbol, su discreto liderazgo y su pasión por los colores azulgrana. No quiere ni oír hablar de ofertas de otros clubes. Alexia estaba exultante en la firma de su nuevo contrato que incluye unas condiciones inimaginables hace apenas 3 años. Eso sí, unas cifras que la situarían en el escalafón medio de un equipo de segunda división masculina.

Permanecer en su club y hacerlo como la futbolista de referencia para las jóvenes, como primera capitana, todo un sueño hecho realidad. En este tiempo ha tirado la puerta al suelo y aún así, cree que no ha tocado techo. A sus 27 años se propone retos ambiciosos: ganar el triplete, llegar lejos con la selección española en el europeo del verano que viene; y hacer un buen Mundial de 2023 para clasificarse para los Juegos Olímpicos.

Primera jugadora española reconocida por la UEFA con un premio que no podrá lucir en una vitrina de casa porque la pandemia impidió que tuviera trofeo. Mucho antes las marcas detectaron su potencial y Nike, por ejemplo, ya la tiene como una de sus embajadoras mejor cotizadas. Por los valores que transmite como deportista y por haber roto todas las barreras en un mundo tan masculinizado.

Se ha ganado el respeto y la admiración de compañeras y rivales, como le sucede al futbolista que más ha admirado, Carles Puyol, ejemplar dentro y fuera del terreno de juego. Acaba de terminar sus estudios en gestión deportiva y es que sólo piensa en cómo ser mejor profesional cada día. Se ha montado un gimnasio en casa para seguir entrenando en sus ratos libres. Sus ganas de seguir superándose no tienen límite. Ojalá el fútbol femenino español esté a la altura.