Centrémonos en competir


Es una fecha marcada en el calendario con especial cariño. Es la competición a la que aspiran los grandes clubs europeos, entre ellos, pese a todo, el Barça, que arranca en la Champions debutando en casa y, casualidades de la vida, lo hace con un partidazo frente al equipo ante el que, hace algo más de un año, sufrió una de las peores derrotas de la historia blaugrana.

Por si estos ingredientes no fueran atractivo suficiente para valorar el duelo en su justa medida, será también el regreso de la afición al Camp Nou en un partido de Champions, algo que no sucedía desde el 27 de noviembre de 2019 con el último partido de la fase de grupos ante el Borussia Dortmund.

Ha pasado más de un año y tantas cosas en los últimos meses que todo lo que no sea hablar de fútbol durante la previa es contraproducente. El Bayern es uno de los favoritos para ganar la Champions y, a nivel futbolístico, el equipo de Koeman presenta muchas dudas. Entre ellas, saber el dibujo que elegirá para medirse a los alemanes, pero también qué nombres elegirá para cada una de las posiciones y, no menos importante, la idea con la que el equipo saltará al césped.

Aunque he escuchado que pueden volver los tres centrales, me extrañaría mucho que Ronald no apostara por el 4-3-3. Es el sistema que ha usado desde la pretemporada y, además, abandonar ese dibujo, en caso de derrota, podría suponer duras críticas contra el banquillo. Eso sí, es obvio que faltan piezas importantes en ataque para jugar con tres arriba de la forma más clásica.

No está Ansu Fati, ni Dembélé, ni tampoco Braithwaite. Tampoco Agüero. De hecho, solo Memphis y Luuk de Jong están disponibles. Aunque el último fichaje del mercado de verano ha aterrizado hace pocos días, dudo que Koeman salga con un solo delantero. Así que sí, apuesto por un 4-3-3, pero con una ligera variación en un tercer delantero que debería incorporarse desde del centro del campo cuando la posesión sea del Barça.

Sin el balón, tocaría sumar en tareas defensivas. Sergi Roberto da el perfil idóneo para esa función, pero la baja de Dest puede devolverle al lateral. Los problemas los tiene el Barça con las bajas en defensa y en ataque, por lo que reforzar el centro del campo, allí donde estás tan fuerte con Busquets, Pedri y De Jong, y ante un rival tan exigente es obligatorio. 

Pero todo este análisis no servirá de nada sin lo que es realmente imprescindible en un partido como el de esta noche: competir. En el fondo, por venir de donde viene el Barça, el once es lo de menos si no viene acompañado de una actitud competitiva, de un fútbol intenso y de la motivación necesaria para, más allá del resultado, afrontar un partido así.