Dos casos condenados a enrocarse en el Barça


Act. a las 22:01

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La operación salida está activada desde hace días en el FC Barcelona. Después de haber cerrado de una tacada tres fichajes (Eric Garcia, ‘Kun’ Agüero y Emerson Royal), la secretaría técnica trabaja en la parte más ardua del mercado. Sin descuidar el capítulo de altas (Depay está al caer y aún podrían caer varias piezas más), Mateu Alemany, Ramón Planes y compañía dedican esfuerzos en intentar aligerar masa salarial y reducir una plantilla que ahora mismo es demasiado alta.

Hay piezas que está más que claro que deben abandonar el club. Koeman tiene claro con quién no quiere contar y en ese saco están, por ejemplo, Miralem Pjanic, Samuel Umtiti, Junior Firpo o Philippe Coutinho. El bosnio tiene cartel en Italia y una ficha no excesivamente alta, por lo que no parece que vaya a ser el principal problema. Tampoco el hispanodominicano, joven y apetecible para varios equipos europeos y con un salario asequible.

UMTITI Y COUTINHO, DOS ‘PROBLEMONES’

El problema llega con dos nombres que no es la primera ventana de fichajes en la que aparecen. Umtiti hace varios años que está en la rampa de salida, pero su salario desorbitado y la total desconfianza que genera su rodilla han provocado que apenas hayan llegado ofertas.

Tampoco el propio central francés ha puesto ninguna facilidad ni interés en salir del club en busca de más protagonismo. No tiene visos de variar mucho la situación de ‘Sam’ de cara a este mercado veraniego. El club le ha comunicado que no cuenta con él, pero tiene contrato hasta 2023. Una posible solución será una cesión asumiendo parte de su ficha, pero la cosa pinta complicada.

COUTINHO, EN PLENA RECUPERACIÓN

El caso de Philippe Coutinho es si cabe más enrevesado. Operado de la rodilla el pasado 5 de abril en Brasil, el centrocampista sigue en fase de recuperación bajo la supervisión de los médicos del Barça. A priori debería llegar al inicio oficial de Liga, pero hay bastante desconocimiento sobre su evolución.

En cualquier caso, el fichaje más caro de la historia del Barça, que no ha justificado ni una quinta parte de lo que se invirtió por él, está en el mercado y el club espera poder hacer caja. Pero la realidad es que, tal y como ha sucedido los últimos dos veranos, no pondrá ninguna facilidad para salir. Como sucede con Umtiti, su vinculación expira en 2023.