El culpable de todos los males de Eden Hazard tiene nombre y apellido








Eden Hazard ha tenido diversos problemas a lo largo de su carrera. En especial, muchos le acusaron de ser demasiado individualista e irregular, pues tuvo varias temporadas por debajo de su 100% en el Chelsea. Y, sobretodo, muchos ya señalan que era muy poco propenso a trabajar, y resultaba un vago en los entrenamientos. Además, tampoco era muy profesional a la hora de cuidar su alimentación, y de respetar las dietas. De eso pudieron dar fe en el Real Madrid.

Al poco de aterrizar, siendo el fichaje más caro de la historia de la entidad, pues pagaron 160 millones de euros, se presentó con un notable sobrepeso. Unos diez kilos de más arrastraba el canterano del LOSC Lille, que disfrutó de unas vacaciones muy movidas. Eso si, nunca había sido un futbolista propenso a lesionarse, pues, de lo contrario, Florentino Pérez se lo hubiera pensado mejor. Y ese ha sido su gran lastre desde que llegó a La Liga Santander.

Su rendimiento no ha sido el esperado, en absoluto, pero sobretodo es culpa de sus constantes molestias y problemas musculares. Echando la vista atrás, todo empezó a las pocas semanas de llegar, en un partido de la fase de grupos de la Champions League, en el que se midieron al Paris Saint-Germain. Un duelo en el que el ‘7’ cayó lesionado, y, cosas del destino, lo hizo ante su compatriota, y compañero en la selección, Thomas Meunier.

En una acción fortuita, el lateral derecho lesionó a Hazard, que todavía no levanta cabeza, casi dos años después. Y es que desde entonces no es el mismo, y no ha parado de tener problemas en prácticamente todas las partes del cuerpo. A sus 30 años, su carrera está en claro declive, y pocos confían en volver a verle a tope. El ahora futbolista del Borussia Dortmund, por su parte, sigue sin aceptar su parte de culpa, y se excusa diciendo que fue parte del juego.

Un lance fortuito que ha costado una carrera, y un disgusto enorme en el Santiago Bernabéu. Si el ex del Brujas algún día pisa el campo, será abucheado.

En el Madrid es ‘persona non grata’.