El privilegio de representar a tu país


Hay ganas de fútbol, de sentarse frente al televisor y divertirse con la Eurocopa, un torneo que arranca hoy y finalizará el próximo 11 de julio. Todo lo que rodea a esta competición tiene un aroma especial. Sí, es el mismo deporte y sobre el césped estarán los mismos protagonistas, pero vistiendo la camiseta de sus respectivos países. Y eso convierte a este trofeo continental en un fútbol distinto. Desde cómo lo viven las aficiones hasta cómo lo afrontan los propios jugadores. También desde el punto de vista de quienes, desde los departamentos de ‘scouting’ de los clubs, analizan todo lo que ocurre durante un mes para, muchas veces, acabar de tomar decisiones.

Y es en esta forma de planificar las plantillas sobre la que quiero hacer una reflexión que creo es necesaria. Siempre me ha sorprendido la excesiva importancia que, en general, los directores deportivos dan a este tipo de torneos de selecciones. Y es obvio que la tiene, pero ¿cuántos futbolistas han logrado un gran contrato tras brillar en una Eurocopa o un Mundial y después no han tenido continuidad en esos nuevos clubs? Evaluar a un jugador por su rendimiento con su selección bajo los mismos parámetros usados durante la temporada es un error. Las circunstancias no tienen nada que ver con el día a día de sus equipos.

Normalmente, la motivación de un profesional está, sobre todo, en el dinero y en los títulos. Sin embargo, en este caso acuden para representar a un país y ahí el aspecto sentimental tiene un papel importante. Ese orgullo de pertenencia a un colectivo suma mucho (por eso los canteranos dan un plus cuando visten la camiseta con la que han crecido) y suele convertir el vestuario de una selección en una familia. No tiene nada que ver a la convivencia diaria en un club, con todo lo que ello conlleva. Tampoco la presión se vive igual, aunque sea mucha en ambos casos. Es fácil entender por qué hay jugadores que explotan durante este tipo de competiciones, pero no son capaces, en cambio, de trasladar ese mismo rendimiento a sus equipos

La experiencia me obliga a desconfiar de este tipo de fichajes. Los deberes no pueden dejarse para el último momento y es mucho más fiable el trabajo de fondo realizado los meses previos. Así que relájense y disfruten de la Eurocopa, de sus partidos y de todas sus estrellas, pero igual es mejor no sacar demasiadas conclusiones.

Cuatro futbolistas a seguir de cerca

La Eurocopa reúne durante un mes a los mejores futbolistas del continente repartidos entre las 24 selecciones que han logrado la clasificación para la fase final. Son muchas las estrellas a las que habrá que estar atentos, algunas consagradas y otras que afrontan el torneo para confirmar todo lo que vienen apuntando. Permítanme que les recomiende seguir de cerca a cuatro futbolistas cuya progresión obliga a no perder detalle. 

Jadon Sancho, que este verano podría cambiar el Dortmund por el United, es una de las figuras de Inglaterra y un centrocampista que, a sus 21 años, tiene un gran futuro por delante. Con solo 18 años, Nuno Mendes (Sporting Portugal) es un lateral zurdo muy interesante que defenderá a la selección portuguesa. Donyel Mallen (PSV) es uno de los delanteros cuya presencia en Países Bajos obligará a no perderse ningún partido. Como Isak, al que conocemos más por jugar en la Real Sociedad y que espera brillar con la selección de Suecia.