Federer cumple una promesa hecha durante el coronavirus


Sueño cumplido. Roger Federer había dicho a las jóvenes tenistas italianas Vittoria Oliveri y Carola Pessina que les invitaría a una semana en la academia de Rafael Nadal después de verlas en un video, que se hizo viral en las redes sociales, en el que jugaban al tenis desde los tejados de sus casas en Finale Ligure durante la pandemia del coronavirus

Las imágenes filmadas el 18 de marzo de 2020 por el maestro Dionisio Poggi y publicadas en su cuenta de Facebook tuvieron más de 10 millones de visualizaciones, entre ellas la de Federer que acudió a la pequeña localidad italiana de Luguria para filmar un anuncio de Barilla, uno de sus patrocinadores, y les prometió la estancia en la academia de Nadal que ha sido cumplida esta semana, según ha confirmado la web Federtennis. 

Sorpresa inesperada

Oliveri, de 13 años, y Pessina, de 11, son primas y fueron contratadas el pasado mes de julio para repetir su partido de tenis desde los tejados de sus casas cuando por sorpresa, detrás de unas cortinas, apareció Federer para jugar con ellas y rodar el anuncio de la multinacional de pasta italiana.

Las jóvenes tenistas italianas ya habían sido ya premiadas por su momento de fama en las redes sociales e incluso, la presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, se había entrevistado con ellas y las premió como símbolo de resistencia a las dificultades y capacidad de reacción durante la cuarentena por la pandemia en Italia.

Nadal empieza a entrenar

Pero el gran premio se lo dio Federer que, tras pelotear con ellas desde los tejados de sus casas, les prometió “una semana en España en la academia de Rafa Nadal”.

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La promesa se ha hecho realidad y el lunes 11 de octubre Vittoria y Carola se presentaron en la academía de Nadal en Manacor y tuvieron la oportunidad de conocer también en persona a Nadal que, después de 35 días, ha empezad a entrenar para preparar la próxima temporada. 

  Para las dos jóvenes jugadoras Federer y Nadal son sus grandes ídolos. El suizo por su «elegancia» y el mallorquín “por su fuerza”.