James Rodríguez se venga de Carlo Ancelotti a su manera: hace esto








James Rodríguez se siente, en cierta parte, traicionado por un Carlo Ancelotti que fue quien se lo llevó al Everton. Como ya informó Don Balón, el crack colombiano tuvo ofertas de todos los colores, y algunas muy superiores tanto en el punto de vista económico, como en el deportivo. Pero las rechazó todas para poder reunirse nuevamente con el que considera que es su padre futbolístico. Todo, para que apenas un año después le deje tirado.

El ex de Oporto, Bayern de Múnich o AS Mónaco no guarda rencor, y entiende que la llamada del Real Madrid es muy difícil de rechazar, por no decir imposible. Pero no puede negar que está algo decepcionado, sobretodo, porque ahora siente que se ha quedado solo en Goodison Park. Y más, si, como se confirma, su compatriota Yerry Mina acaba saliendo traspasado, pues no ha acabado de convencer con su rendimiento. Por eso, ya piensa en dejar el cuadro ‘toffee’.

Todo dependerá de que entrenador llegue, y aún no ha tomado una decisión definitiva. No obstante, la idea de marcharse a otro equipo es una posibilidad que se le ha pasado por la cabeza al internacional cafetero, que ahora tiene la cabeza centrada en la Copa América. Sin ir más lejos, hace apenas unos pocos días fue colocado en la órbita del Atalanta de Bérgamo, que le ofrece la oportunidad de conocer la Serie A, y disputar la Champions League.

Pero el destino preferido de James sería, como no, volver a La Liga Santander. Y su padrastro, Juan Carlos Restrepo, ya hizo público que se quedó con las ganas de aterrizar en el Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone en verano de 2019. El acuerdo estuvo completamente cerrado, pero Florentino Pérez lo echó todo por los suelos en el último momento. Ahora, se habría vuelto a ofrecer, con la idea de matar dos pájaros de un tiro.

Primero, se uniría a un proyecto ambicioso, y regresaría a la capital de España, donde fue muy feliz. Y segundo, pero no menos importante, se vengaría de todos en el Santiago Bernabéu, marchándose al eterno rival.

En su cabeza suena genial.