La afición culé recupera protagonismo


21/07/2021 a las 18:33

CEST


Una hora antes de arrancar el primer amistoso de pretemporada entre el Barça y el Nàstic en el Estadi Johan Cruyff el ambiente en los alrededores era escaso. La afición culé tiene ganas de volver a disfrutar de su equipo en vivo, pero el intenso calor, la ausencia de la mayoría de titulares y el precio de las entradas, entre 24 y 48 euros, parecía prever una grada poco habitada.

Pese a ello, algunos fieles se congregaron en el estadio vecino de la Ciutat Esportiva vestidos con la camiseta azul y grana y dispuestos a volver, poco a poco, a la normalidad previa a la pandemia. Han pasado muchos meses desde que la afición dejara, por obligación, de acudir al Camp Nou, así que valía la pena. «Hay ganas de volver al campo porque no es lo mismo ver un partido por la tele», aseguraba uno de los seguidores previsores que se congregaron en el exterior del recinto. Acompañado de una pareja de amigos, los tres tenían muchas ganas de ver a sus ídolos. «No está Messi ni la mayoría, pero da igual, es el Barça». Por su parte, una pareja barcelonesa, ambos con la camiseta blaugrana, se fotografiaba junto al escudo de una de las puertas del Johan Cruyff. «Me moría de ganas de volver a un campo», aseguraba él mientras su compañera asentía.

Una vez dentro, a medida que la hora del inicio del partido se acercaba, la grada empezaba a coger color. Poco a poco y de forma tímida, pero cuando el Barça salió a calentar acompañado de la música de AC/DC, pudieron escucharse los primeros aplausos de la afición desde que el virus lo cambió todo.