“La solución del Barça pasa por recuperar el modelo que nunca debió abandonar”


Act. a las 21:42

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El FC Barcelona es un club tan peculiar que incluso su vicepresidente económico habla de fútbol cuando es cuestionado por la delicada situación financiera que sufre la entidad, provocada por la mala gestión de Josep Maria Bartomeu y recrudecida por la pandemia que lo trastocó todo. Eduard Romeu (Barcelona, 1968) tiene claro que la solución a los problemas de la entidad culé «pasa por recuperar el modelo que nunca debió abandonar», con la Masia en el centro de todas las decisiones, no solo las deportivas. Uno de los hombres fuertes de la directiva de Joan Laporta atiende a SPORT y pide confianza a los socios en una semana ‘vital’, en la que la Asamblea dictará sentencia sobre cuestiones muy importantes para el futuro como el modelo de financiación del «ambicioso» Espai Barça o la polémica reforma del artículo 67 de los Estatutos, entre otras.

De todas las cifras que presentó Ferrar Reverter la semana pasada, ¿cuál es la que preocupa más al vicepresidente económico del Barça?

El desequilibrio patrimonial del club. En una sociedad ordinaria, esto significaría la quiebra y sería causa de disolución. Afortunadamente, nuestra casuística es distinta y tenemos la confianza de revertir la situación con un plan de negocio aprobado por un auditor. Esa es la gran asignatura pendiente y el punto más débil que tenemos en el balance.

La ‘Due Diligence’ reveló que la gestión de Bartomeu fue, en palabras del presidente, “nefasta”. En ningún caso, de momento, hay pruebas de que sea “delictiva”. ¿Qué se esperan del ‘forensic’?

No lo sé. En el momento en el que tengamos las conclusiones, se trasladarán al departamento legal y jurídico del club, que determinará si ha habido algún tipo de negligencia en este sentido o, simplemente, estamos hablando solo de una mala gestión.

¿Un contrato con un extra por ir a trabajar es negligente?

No, eso realmente es un tema que viene condicionado por una serie de cumplimientos de ratios. Es algo poco transparente, pero si el perceptor es la persona que tiene que cobrar contractualmente no hay nada que decir.

Ustedes incluyen el deterioro del valor de mercado de algunos jugadores en las pérdidas del ejercicio 2020/21 para no atribuirse a nivel contable los 141 millones de euros que suponen. ¿Quién avalará esta cantidad? Entiendo que alguien deberá responsabilizarse.

LaLiga nos ha permitido dividir el ejercicio 2020/21 en dos partes para atribuir a nuestra junta directiva las pérdidas que se han producido desde las elecciones. Hemos pedido a los valoradores de la patronal que nos actualicen el valor de mercado de algunos jugadores que en épocas pasadas habían generado beneficios, pero que ahora no lo hacen. Estamos hablando de jugadores con los que no cuenta la estructura técnica. Cuando existe un deterioro negativo, se tiene que reconocer la pérdida. Eso hemos hecho. Y, desde nuestro punto de vista, estos quebrantos responden a la gestión de la anterior junta y nosotros no tenemos que avalarlo. Todo el mundo hará sus interpretaciones, pero yo creo que no tendría sentido. Ya nos están perjudicando suficiente los contratos abultados que nos han dejado.

¿Qué se espera de la respuesta de Josep Maria Bartomeu a Ferrar Reverter tras la comparecencia de la semana pasada?

No lo sé. Es un momento de máxima prudencia. No sé en qué sentido se expresará Bartomeu. Una cosa es que se produzcan referencias en relación al presidente, a mí o a algún directivo. Ahora bien: cuidado con tocar un ejecutivo. No permitiré que se traspase esta línea roja. Ferran Reverter no se toca.

Eduard Romeu, en las oficinas del FC Barcelona

| Javi Ferrándiz

Me pongo en la piel de un socio compromisario que el próximo domingo deberá votar sobre el modelo de financiación del Espai Barça mediante un crédito de hasta 1.500 millones. ¿Por qué el presupuesto se ha multiplicado por 2,5 en siete años? El Wanda o el nuevo Bernabéu han costado menos…

Son modelos muy diferentes. Ninguno de los nuevos estadios ha bajado de los 1.000 millones de coste. Los 600 han quedado desfasados. Nosotros, además, estamos hablando de un espacio: el Palau Blaugrana, la pista de hielo, la explotación de la zona… Estoy muy tranquilo en vistas a la Asamblea. Todos los socios tenemos el mismo objetivo: el Espai Barça es un proyecto ambicioso que disfrutaremos durante los próximos 100 años. Lo tenemos que hacer bien y, sobre todo, no podemos poner en riesgo al club. Por eso la entidad no será responsable de nada si las cosas no van bien. Además de no perder dinero, generará ingresos adicionales.

Tanto Laporta como Reverter dejaron claro que el proyecto “se pagará solo”, con los ingresos extraordinarios que genere. Usted añadió que esta vía de financiación no endeudará más al club, que será Goldman Sachs o el grupo de inversión que financie la remodelación del Camp Nou el que tendrá un ‘problema’ si no se logran los ingresos esperados. Me cuesta imaginar que el club no asuma ninguna responsabilidad.

Es un proyecto demasiado ambicioso para circunscribirlo a una entidad. Goldman Sachs tiene ventaja porque conoce parte del mismo, pero hay otros grupos interesados y estamos obligados a buscar la mejor oferta competitiva. Esto es un ‘project finance’, una operación de riesgo-proyecto. Si hubiera una hecatombe y todo se fuera al traste, estos señores ‘palmarían’ dinero. Es así de bestia. Las reglas del juego son beneficiosas cuando las cosas salen bien, como será el caso, pero tienen cierto riesgo. El Barça no puede comprometer su solvencia ni hipotecar su futuro en una operación de esta envergadura. Es inviable.

¿Los ‘naming rights’ podrían tener algo que ver con este ‘no compromiso’?

No. Es una de las posibilidades de ingreso que nosotros estamos estudiando, pero aún no lo tenemos definido. Es cierto que varias compañías se han interesado. Cuando llegue el momento de tomar decisiones haremos una evaluación.

¿Qué siente cuando ve que el Real Madrid ha aprovechado la pandemia para reformar su estadio?

Rabia. Podría decir que el Madrid ha tenido suerte, pero la suerte se tiene que buscar. Han tenido acierto y suerte. Me dan rabia tanto las cosas que hemos hecho mal como las que no hemos hecho. Si hubiéramos sido valientes en 2019, después de la aprobación de la Asamblea, hubiéramos aprovechado la situación de pandemia para reformar el Camp Nou. Me da rabia también ya no tanto por el impacto económico, sino también por el social. Ese ya es más ‘jodido’. No es agradable decir a un socio que no podrá acudir a un partido porque la capacidad del estadio transitorio en el que el Barça jugará durante las obras no lo permite. No es justo.

Eduard Romeu, vicepresidente económico del FC Barcelona

| Javi Ferrándiz

Por muy bonito que sea el campo, es imprescindible tener a futbolistas que lo llenen. ¿Cuánto deberá esperar el Barça para poder acometer fichajes de perfiles como los de Mbappé o Haaland?

Es muy importante que el Barça recupere el modelo que nunca debería haber abandonado, con la Masia como columna vertebral del equipo y las estrellas como complementos. Tengo que hacer un ejercicio de prudencia: no podremos fichar a los mejores jugadores del mundo hasta dentro de dos años. Ahora tenemos otras prioridades: rebajar salarios y situarlos a precio de mercado. Este es el hándicap que tenemos respecto a los otros clubs.

Sin Leo Messi, ¿el departamento comercial del Barça va a ‘utilizar’ la figura de Ansu Fati a la hora de negociar con los sponsors?

Sí, aunque no quiero centrarme solo en Ansu Fati. Tenemos un gran grupo de jugadores jóvenes con ADN y estilo Barça. Hay que tener paciencia con todos ellos. Además, sería muy saludable que hubiera un abanico más amplio y que no todo se centrara en un futbolista como pasó con Leo Messi. Tenemos muchos activos con atractivo comercial y no podemos focalizarnos en uno.

¿El Barça se equivocó ‘ligándose’ tanto a Messi a nivel comercial?

Es muy legítimo, pero no hay que olvidar que la marca Barça es la más valorada del mundo a nivel deportivo. Y esto lo dice la revista ‘Forbes’, no lo digo yo. Me encantaría tener a Leo, pero tengo que valorar la marca del club. Por aquí han pasado los mejores jugadores del mundo. La ‘Messidependencia’ económica, además, hubiera finalizado tarde o temprano, pues en algún momento u otro se retirará de los terrenos de juego.

¿Ya notan el adiós de Leo económicamente?

Lo que sabemos es lo que nos ahorramos. Saber lo que hemos dejado de ingresar es más complicado. De momento, no hemos notado las consecuencias en las negociaciones de contratos de patrocinio.

Eduard Romeu, vicepresidente económico del Barça, durante la entrevista con ‘SPORT’

| Javi Ferrándiz

El acuerdo de LaLiga con CVC fue una especie de caramelo envenenado para el Barça en un momento del verano en el que estaba buscando fórmulas para renovar a Messi. El presidente dijo la semana pasada que, si cambian las condiciones, el club se va a sentar a negociarlas. ¿Qué debe variar para que la entidad modifique su posición?

Aceptar el acuerdo inicial implicaba poner en riesgo al club. En primer lugar, nos gustaría ver el contrato. Hemos visto una especie de resumen, pero nada más. Dicho esto, hay dos puntos que para nosotros son determinantes: el plazo y la estructura de la operación. No podemos aceptar más crédito. Discuto más la modalidad que el importe. Hay otras cuestiones que nos trastocan, como por ejemplo la obligatoriedad de compartir el plan estratégico. No queremos explicar nuestra estrategia de negocio a nuestros competidores.

¿Es realmente posible que el Barça ingrese más de 55 millones anuales por el patrocinio de la camiseta, con Rakuten o con quien sea? El tiempo apremia…

55-60 millones es un valor razonable en estos momentos. A mí me parece poco, incluso sin Messi. Ya hemos demostrado a los inversores que la marca Barça es muy potente. Lo haremos con el Espai Barça si la Asamblea nos lo autoriza. Los 400 millones de seguidores no se van de repente. Somos un club muy atípico y representamos a un país, aunque haya gente a la que no le guste.

¿Cómo es la relación entre el Barça y Nike?

Estamos hablando. Como toda relación, hay momentos de más y menos dificultad. Entre gente conciliadora a la que le gusta negociar no puede haber problemas.

¿El Barça no se plantea cambiar de fabricante?

Todo se puede valorar. Estamos abiertos a maximizar los ingresos vengan de donde vengan, pero evidentemente siempre damos prioridad a los que nos han acompañado hasta ahora.

¿Qué les diría a los socios que consideran que suspender la aplicación del artículo 67 de los Estatutos sin una propuesta alternativa de control es el preludio de una Sociedad Anónima Deportiva?

Que el daño ya está hecho. Y que este mecanismo de control no ha evitado una gestión como la de la anterior directiva. Este artículo nos encorseta y nos imposibilita enderezar el rumbo. No tiene en consideración el efecto de la pandemia, y eso se tendrá que introducir en un futuro. Los Estatutos tienen que contemplar cualquier situación extraordinaria como la actual. Tenemos un plan para solucionar los problemas patrimoniales que no podremos cumplir antes de los próximos cinco años a no ser que nos convirtamos en una SAD. Pedimos la moratoria precisamente para evitarlo.