Una Liga al borde de un ataque de nervios


El Barça sigue vivo en la Liga. Muy vivo. En un Mestalla siempre complicado, el Barça sacó a relucir su amor propio para llevarse un triunfo que le mantiene en la carrera por el título y con el que exhibe su voluntad para competir hasta el final. Es un aviso a Atlético de Madrid y para el Madrid. El Barça puede que esté tocado pero no está dispuesto a rendirse. Y no lo hará hasta el final.

 Tras una primera parte en la que el equipo de Koeman jugó a un alto nivel, pisó mucho el área, tuvo algunas ocasiones y chutó menos, muestra de la falta de espíritu asesino que tiene equipo, vio como al inicio de la segunda era penalizado por un grave error de Lenglet (otro). El tanta de córner de Paulista puso en jaque al Barça que no tardó nada en reaccionar y marcar tres goles… ¡en solo 14 minutos!. Una locura que devolvió la calma a un equipo que vive al filo del alambre. Messi fue protagonista en diferentes ocasiones. Primero con el lanzamiento de penalti fallado (lo chutó muy mal), luego con el posterior remate a gol y finalmente con un prodigioso lanzamiento de falta que colocaba el 1-3 en el marcador.

Ganar en Valencia nunca es fácil y el Barça logró su propósito pese a llegar tocado anímicamente por el KO contra el Granada. Supo sacar fuerzas de flaqueza cuando estaba contra las cuerdas y darle emoción a una liga que vivirá la próxima jornada con la tensión pues será el momento en el que se decide la Liga. El Barça contra el Atlético y el Madrid contra el Sevilla. El no va más. Emoción en toda regla. Los cuatro equipos luchan por el título y se verán las caras a falta de cuatro jornadas el final. Allí se decidirá quienes son los dos que siguen en la carrera y quienes quedan apeados. Se verá quien es el futuro campeón.