El Presupuesto apoya sus cifras en que la crisis energética desaparezca


Madrid

El Gobierno basa sus previsiones de crecimiento macroeconómico en que la crisis energética aminore el año que viene, se relajen las tensiones inflacionistas y el sector exterior aumente un 10% su actividad. El Ejecutivo prevé fuertes bajadas en los precios de las materias primas. En 2022, Moncloa espera una moderación en los precios del petróleo hasta situarse en torno a los 60 dólares por barril. Desde marzo de 2021 el petróleo Brent ha mostrado una tendencia ascendente con cotizaciones por encima de los 70 dólares por barril.

En julio, el petróleo llegó a superar los 77 dólares, el mayor nivel desde octubre de 2018. Esta evolución se explica por la progresiva recuperación de la demanda mundial y la reactivación de los viajes y el turismo.




Materias primas

Aunque los precios del barril de petróleo europeo parecen haber ido demasiado lejos, el consenso de mercado maneja un escenario de precios del petróleo casi un 17% más caro que el que maneja el Gobierno, ya que los analistas esperan que los precios se consoliden en el entorno de los 70 dólares el año que viene, según el consenso de analistas que recoge Bloomberg.

Además, hay quien espera que las subidas sean todavía mayores. Goldman Sachs, por ejemplo, ha revisado recientemente el precio objetivo que maneja para el barril europeo, aumentando la estimación hasta los 90 dólares para finales de este año, y 80 dólares de media el que viene. Hasta octubre, la previsión que manejaba Goldman era la misma que mantiene ahora el Gobierno, esos 60 dólares para el Brent, que ahora consideran que se quedarán cortos.

Hay que recordar que no son pocos los analistas que siguen esperando que los altos precios de la energía se mantengan durante varios meses. Fuentes del sector eléctrico español reconocen que lo más probable es que los altos precios de la electricidad se vayan a mantener, al menos, hasta la llegada de la primavera.

El Libro Amarillo de los Presupuestos, presentado ayer, prevé también que se relaje la tensión inflacionaria. La inflación subyacente repuntó cuatro décimas en julio, hasta el 0,6% interanual -0,7% en agosto según el avance publicado por el INE-. «A corto plazo es de esperar que no se acumulen tensiones en el componente subyacente, ya que la progresiva reactivación de la demanda agregada, impulsada por el ahorro atesorado por las familias durante la crisis, podría concentrarse más en el consumo de servicios y, en particular, en servicios», apunta el Presupuesto. Sin embargo, los analistas internacionales en materia energética apuntan a que los precios del gas y el petróleo podrían mantenerse el año que viene hasta 6 puntos por ecnima de las previsiones del Gobierno. Por su parte ,el índice de precios de consumo (IPC) aumenta en los últimos meses. En agosto alcanzó una tasa de crecimiento interanual del 3,3%. El Gobierno insiste, por el contrario, en que «más de la mitad de esa tasa se explica por efectos base asociados a las fuertes caídas de precios al inicio de la pandemia, inicialmente los energéticos, a los que más tarde se sumó la subyacente a través de los precios turísticos». Además, las cifras de

Moncloa cuentan con que se produzca un excelente desempeño del mercado exterior el año que viene. A su juicio, se producirá un incremento de las exportaciones totales del 10% y de las importaciones del 10,3%.

Por otra parte, el Ejecutivo insiste enlas previsiones de crecimiento para el bienio 2021- 2022, fijadas en el Programa de Estabilidad de abril, del 6,5% y el 7%, respectivamente, una vez incorporada la información de la Contabilidad Nacional del primer semestre, y a tenor de toda la información de alta frecuencia disponible desde entonces.

Sin embargo, la última hornada de previsiones del Fondo Monetario Internacional se desmarcan del resto de instituciones en lo que España se refiere. En sus Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés), el equipo liderado por Gita Gopinath, economista jefa del Fondo, rebaja en medio punto porcentual sus proyecciones de crecimiento para nuestro país hasta situarlo en el 5,7%. Un recorte que se produce tan solo tres meses después desde su último diagnóstico y que se ensancha aún más cuando se compara con las predicciones hechas en abril -un recorte de siete décimas-.

Pese a estas cifras, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y para la Transformación Digital, Nadia Calviño, insistió ayer que las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para España «certifican la visión» del Ejecutivo de que la recuperación se está acelerando en la última parte de este año y que será «más intensa» en 2022, año en el que España será el motor de crecimiento tanto en la zona euro como en la UE.

En respuesta a una interpelación en el Pleno del Congreso de la portavoz del Partido Popular en la Cámara Baja, Cuca Gamarra, Calviño ha recordado que el Fondo Monetario Internacional ha elevado en seis décimas su previsión de crecimiento para España para 2022 y ha destacado que «la evolución de todos los indicadores económicos» confirman que las previsiones del Gobierno para este año y el próximo son «tremendamente prudentes y responsables», sobre todo en lo concerniente a los ingresos fiscales de 2022, para los que se proyecta un aumento del 8,1%.

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