Adolfo Aguilar: “Soy pacífico, pero tuve que mecharme en el Callao” | ENTREVISTA | ESPECTACULOS


El camino de la vida se transita tan rápido que, sin darse cuenta, en un abrir y cerrar de ojos, se mira hacia atrás y descubres que hiciste mucho, aunque a veces parezca poco comparado a lo que estás por hacer. Y te das cuenta que pasó casi medio siglo. En las entrañas de San Isidro, un hombre ‘toca’ la puerta de los 49 años, apuesta por la risa constante, el humor a flor de piel y la aparente soledad como compañera de ruta. Adolfo Aguilar, conductor de ‘Yo soy: Grandes batallas, grandes famosos’, que se transmite por Latina, se confiesa. Sin esfuerzo y pudores, revela su interior, ese lugar que pocos conocen.

Adolfo, si te digo Callao.

Respondo ¡Vamos Boys!

O sea, naciste en…

El puerto, en la urbanización San Antonio, frente al Hospital Carrión, al lado del estadio y más allá del cementerio.

¿Palomilla y de los que ‘metió la mano’?

Sí, de todas maneras.

¿Cómo fue?

Había un supermercado entre la avenida Buenos Aires y Colonial, se llamaba ‘El Bodal’ y una vez me llevé algo que no debía.

¿Eres ‘parador’?

Pese a ser muy pacífico, tuve que pelearme.

Adolfo Aguilar se confiesa con Trome

¿Por qué?

De chico me han fastidiado bastante porque era pecoso y castañito.

¿Y para hacerte respetar fuiste al frente?

En el barrio tuve que ‘mecharme’ y casi siempre me sacaron la mugre.

¿Causas de tu promoción que están presos?

Te aseguro que muchos que viven en San Isidro también deben tener amigos en la cárcel.

Chalaco que no juega fútbol, no es del ‘llauca’.

Llegué al Cantolao, mi puesto era defensa.

¿Qué pasó?

En el Mundial de España 82, Polonia goleó 5-1 a Perú. Sufrí mucho y desde ahí le agarré tirria a ese deporte.

¿Salsero?

Bailo bien, aunque me hago el que no sé.

¿Cantante favorito en ese género?

Eddy Santiago, Rubén Blades.

¿Un intérprete romántico?

Ricardo Montaner y su canción ‘Cuando ahora estés con él’.

Cerca del ‘piso’ 5, ¿te sientes ‘tío’?

Sí.

¿Incomoda?

Ni me disgusta, ni me molesta.

Y siguiendo en esa línea, ¿vanidoso?

Me quiero.

¿Mucha ropa?

Tengo un cuarto lleno.

A tu edad, dice la costumbre, deberías estar casado.

No ha llegado la persona.

¿Te preocupa que se te vaya el ‘tren’?

No ha sido una meta en mi vida. Ser feliz son momentos.

Adolfo Aguilar se confiesa con Trome
Adolfo Aguilar se confiesa con Trome

¿Qué cosas te disgustan?

Varias cosas me joden, soy un enfermo mental, ja, ja.

¿Ejemplos?

El desorden, la impuntualidad.

¿Algo más?

Los gritos, me enerva que los conductores toquen claxon.

¿Cocinas bien?

Riquísimo. Soy un buen amo de casa.

Hasta acá hablamos puras virtudes, ¿dos defectos?

Tengo el problema del orden y limpieza.

¿Cómo es eso?

Cocino y a la vez limpio. Parece que nunca hubiera entrado a la cocina. Tengo el rollo de que todo es como yo quiero y creo.

¿Físicamente a quién crees que te pareces?

Mis amigos me fastidian todo el tiempo con Ricky Martin.

¿Te encuentras un ‘aire’?

No me veo, pero quisiera.

¿Nunca niegas una foto a tus hinchas?

Por supuesto, si es una persona que a diario me sigue por televisión y no sabe si me volverá a ver.

Un toque de nudillos a manera de despedida.

A ustedes y un saludo a los lectores. Cuando me dijeron que iba a dar entrevista a los medios, respondí que una debía ser con tu diario.

Disfrutando su libertad, termina siendo una persona que vive en paz, en tiempos tan complicados. “La vida es tan incierta, que la felicidad debe aprovecharse en el momento que se presenta”, afirmó el novelista Alejandro Dumas y él parece darle la razón.

Adolfo Aguilar se confiesa con Trome
Adolfo Aguilar se confiesa con Trome
Adolfo Aguilar se confiesa con Trome
Adolfo Aguilar se confiesa con Trome