Camila Gallardo: una estrella que cae



Uno.

La mueca de Camila Gallardo tiene algo de nerviosismo, acaso timidez, pero apenas entra la voz, ella cierra los ojos y canta.

—Por supuesto, me gusta —lanza Franco Simone.

—Me encanta —dice Nicole con los ojos cerrados.

Esa tarde de 2015, todos los jurados aprietan el botón que da vuelta sus sillas, la inconfundible seña de aprobación para los aspirantes a cantante del programa The Voice.

Una jovial Camila Gallardo interpreta en el centro del escenario la sentida “The story” de Brandi Carlile.

La claridad de su voz los pone a todos de pie, pero ella decide unirse al equipo de Luis Fonsi.

El puertorriqueño será su coach para participar en la carrera para grabar un disco con Universal Music.

Fonsi, por entonces, está a punto de dar el gran zarpazo de su vida, que lo llevará a sonar por todo el planeta: es el punto exacto antes del fenómeno del “Despacito”.

Rápido de manos, el boricua es el primero en aprobar a la viñamarina.

Al final, entre los 96 participantes del concurso televisivo, Camila Gallardo terminó segunda, aunque cosechó una importante base de fanáticos.

—Es una bendición —decía ella misma ante los medios.

Aquel momento era, por así decirlo, el nacimiento de una estrella.

Y tenía apenas 18 años.

Dos.

Todo es más o menos rápido tras The Voice.

En algún punto Camila Gallardo comenzó a subirse a los aviones como si fueran taxis.

Hace menos de un lustro también renunció a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y en una entrevista con la revista Ya se declaró agnóstica.

Tras sonar con insistencia en la radio y presentarse en escenarios impensados para un artista en sus veintes —el Festival de Viña del Mar, Olmué y el Movistar Arena—, su mayor triunfo siguió siendo el streaming.

Cientos de miles de reproducciones que luego fueron millones.

Incluso fue nominada a los Premios Grammy, aunque no ganó.

Un poco respondiendo al modelo artístico de su era, Camila Gallardo amasó una fan base que la llevó a girar por el continente e incluso España, donde fue invitada al reality Operación Triunfo.

Así la encontró la pandemia, en la cresta de una ola tan grande como sorprendente.

Y así lo contó ella misma entrevistada por La Tercera:

—De los 365 días, estuve dos semanas en mi casa. Literal, no veía a mis amigas, no veía a mi familia. Cada vez que me querían ver, tenían que ir a la gira.

Tres.

“8 detenidos anoche por fiesta clandestina en un departamento particular en el hotel W. Llegamos por ruidos molestos que fueron alertados al 1402. Algunos se escondieron en el baño”.

Así, el alcalde Joaquín Lavín describió uno de los capítulos grises y más recientes de Camila Gallardo.

A finales de enero pasado, la cantante fue detenida junto a siete personas por estar reunidas en su departamento ubicado en el hotel W, cuando Las Condes estaba en fase 2, o sea, permitiendo solo cinco personas en recintos cerrados.

El hecho incluso fue comentado por el ministro de Salud, Enrique Paris.

“No cumplió con las normas sanitarias y eso no puede volver a repetirse”, dijo la autoridad sanitaria.

A la mañana siguiente se conoció que todos los presentes fueron llevados hasta la 17ª Comisaría de Las Condes.

Más tarde, la viñamarina reconoció la falta y ofreció disculpas en sus redes sociales:

“Quiero no solo asumir mi error, sino también disculparme por haber transgredido las medidas del Plan Paso a Paso”, comentó esa vez.

Y cerró con la siguiente frase:

—Me seguiré cuidando para que podamos entre todos seguir combatiendo esta pandemia.

Cuatro.

Cuando lanzó el video de “Abrázame”, uno de sus temas más escuchados en Spotify, donde acumula más de 30 millones de reproducciones, Camila Gallardo confesó que estaba escribiendo su primer disco, Rosa (2018).

“Habla de todas las experiencias que me han tocado vivir”, adelantó a El Mercurio.

Luego, reflexionó con algo de moraleja:

—Me siento responsable con lo que hago, porque siento que con el nivel de exposición que uno va agarrando, es necesario entregar un mensaje inspiracional, como con este nuevo tema.

Cinco.

Apenas la semana pasada, Camila Gallardo cambió el tono de su discurso sobre el incidente en su departamento.

—Algún día me gustaría contar cómo fueron realmente los hechos —dijo entrevistada por La Tercera—, porque fue una situación asquerosamente manipulada.

Allí también anunció que había salido del país antes del cierre de fronteras.

Dijo que estaba en Miami y que iba a participar en los Latin American Music Awards.

Luego, se conoció que en los días en que Chile debió postergar sus elecciones por el alza de contagios, Camila Gallardo se fotografió en una fiesta masiva en Florida.

En las imágenes, gracias a las normas estadounidenses, se ve que Cami no lleva mascarilla ni hay preocupación por el aforo o el distanciamiento social.

Coincidentemente, apenas un día después, las autoridades chilenas consideraron que su explicación para la fiesta de finales de enero no fue suficiente y establecieron una multa de 100 UTM en su contra, es decir, alrededor de $5 millones.

Pero hay un último eslabón en la caída de la viñamarina.

Seis.

El último episodio ocurrió ayer, durante los ensayos para la premiación.

En el plan, entre shows de Ricky Martin, Nicky Jam y Alejandro Fernández, Camila Gallardo engrosaría la lista de actuaciones en vivo la noche del jueves.

Allí asistió a ensayos, hizo promoción, dio entrevistas y hasta jugó un partido de fútbol con otros cantantes.

Pero la chilena debió cancelar su presentación.

Antes de la premiación, el mexicano Alejandro Fernández anunció que dio positivo de coronavirus.

También se conoció que fue fotografiado junto a Cami y otros artistas, como Annita y Marc Anthony, sentados en la casa del hombre tras “Vivir mi vida” y a muy corta distancia.

“Como deben saber salí positivo al covid. Me encuentro muy bien, asintomático, fuerte y de muy buen ánimo”, dijo Fernández.

El dueño de casa también subió un mensaje donde excusó su inasistencia y le envió saludos al mexicano.

“Gracias a dios yo estoy bien, he decidido por el bien y seguridad de todos quedarme en casa esta noche”, dice Marc Anthony desde un video subido a sus redes sociales.

Hasta el cierre de esta edición, Camila Gallardo no participó de los Latin American Music Awards, al igual que Anthony, otro de los fotografiados junto a Fernández.

La chilena tampoco se refirió a su ausencia en la ceremonia ni aclaró su estado de salud.