ahora la pelea es por la interoperabilidad


Lejos de un escenario de cooperación, la relación entre bancos y fintech locales es cada vez más tensa. Ahora, luego de que el Banco Central llamase la atención de las entidades por los crecientes casos de fraude y estafas bancarias y tras un reclamo de las billeteras por topes arbitrarios a las transferencias, las principales cámaras bancarias presentaron al organismo un pedido para que se limiten formalmente las operaciones.

La respuesta de las fintech no se hizo esperar y emitieron una nota a la autoridad monetaria para advertir que los bancos incumplen con dos normativas. Al mismo tiempo, reclamaron una mesa de trabajo conjunta para poder trabajar en el freno a la ciberdelincuencia «sin afectar a los medios de inclusión financiera».

El foco de un nuevo capítulo de la guerra entre bancos y fintech está puesto esta vez en la interoperabilidad entre cuentas bancarias y billeteras. Mientras el Banco Central espera que se alcance, a través del programa de Transferencias 3.0 la total compatibilidad de todos los jugadores del sistema financiero antes de fin de año para las transferencias inmediatas, en la práctica los roces entre bancos y fintech limitan el libre flujo del dinero por los distintos tipos de cuentas bancarias.

La postura de los bancos

En una carta firmada en conjunto por las dos cámaras bancarias privadas, ABA ( Asociación Bancaria Argentina) y ADEBA (Asociación de Bancos Argentinos) las entidades le reclamaron al regulador que vigile de cerca a las soluciones de las distintas billeteras para evitar el crecimiento de la ciberdelincuencia y además le solicitaron que cada uno de los bancos pueda fijar topes diarios a las transferencias a este tipo de cuentas.

“Esta posibilidad de interoperabilidad de alguna manera facilitó la concreción de ilícitos vinculados a estas empresas que brindan diferentes servicios financieros, toda vez que las mismas no se encuentran alcanzadas por las diversas normas emitidas por ese Banco Central orientadas a brindar seguridad en las operaciones de los clientes de las entidades financieras”, señalaron los bancos.

La reacción de los bancos llegó después de que las empresas que componen la Cámara Argentina de Fintech se quejaran formalmente ante el organismo que preside Miguel Pesce porque algunas entidades arbitrariamente limitaban las transferencias entre cuentas bancarias ( identificadas con el CBU) y no bancarias ( identificadas con la Clave Virtual Uniforme o CVU).

Las entidades reconocieron en su carta que no cumplen con la norma y le pidieron al Central «que se establezca que cada entidad podrá determinar los límites aplicables a cada canal habilitado y de acuerdo al perfil de riesgo asociado a cada cliente y canal, teniendo en cuenta los procesos de monitoreo y control que cada entidad disponga, tanto para operaciones en pesos como en moneda extranjera”.

La respuesta de las fintech

En las empresas del sector esta nueva arremetida de los bancos se vivió con mucho malestar. La Cámara Argentina de Fintech rapidamente elevó una nota al Banco Central. En la carta, dirigida a Miguel Pesce y a Diego Bastourre, el gerente de medios de pago del organismo, las billeteras sostuvieron que las trabas para realizar transferencias entre CBUs y CVUs son «caprichosas e infundadas» .

Al mismo tiempo, reclamaron una acción conjunta para evitar las ventanas de operación de estafadores y delincuentes. «Todos los procedimientos vinculados al ciberdelito son ajenos a la aceleración en la adopción de soluciones financieras no bancarias. El ciberdelincuente no distingue entre entidades financieras tradicionales o virtuales«, dice una parte del documento, al que pudo acceder Clarín.

«Llama la atención, además, que los pedidos de las asociaciones Bancarias a las que hacemos referencia se presentan una semana después de que esta Cámara pidiera igualdad de condiciones entre usuarios de Bancos y billeteras», destaca en otro pasaje la misiva firmada por Ignacio Plaza, presidente de la Cámara Argentina de Fintech.

«El modelo a seguir es la apertura al diálogo, cooperación y la supervisión conjunta tal como ocurre en otras regiones, como la Unión Europea. No la limitación unilateral, discrecional y no regulada de parte de los Bancos», remarcó la nota.