Banco Central de Argentina está contra criptomonedas y hará inspecciones en fintech


El Banco Central de la República Argentina (Bcra) inició la inspección de un grupo de fintech que se ofrecen como vínculo para financiar proyectos de inversión utilizando criptoactivos como canalizador del ahorro, para determinar si están realizando intermediación financiera no autorizada.

«La ley de Entidades Financieras delega en el Banco Central la potestad de requerir información cuando existe la sospecha de que una persona o empresa está realizando tareas de intermediación financiera y, de corresponder, disponer el cese inmediato y definitivo de la actividad y aplicar sanciones», destacó el Bcra al informar sobre la investigación.

La inspección abarca a nueve fintech que realizan captación de depósitos que se convierten en criptoactivos, en particular criptomonedas, que luego son aplicados al financiamiento tanto de inversiones como de consumo, ofreciendo una retribución.

La autoridad monetaria adelantó que si las investigaciones determinan indicios de intermediación financiera sin autorización, el BCRA realizará las correspondientes denuncias penales en los términos del artículo 310 del Código Penal.

No es la primera vez que el Bcra apunta contra las criptomonedas, un activo no regulado en la Argentina, al igual que en muchas partes del mundo.

En mayo, la autoridad monetaria y la Comisión Nacional de Valores (CNV) emitieron un comunicado conjunto advirtiendo sobre el riesgo de operar este tipo de activos.

Por ese entonces, ambas instituciones señalaron que era importante que quien decidiera operar con criptoactivos o invertir con productos relacionados con ellos accediera a información «suficiente» para entender y evaluar los «riesgos asociados a los mismos».

Entre los riesgos que destacaron aparecen: que no son dinero de curso legal, que tienen elevada volatilidad, que pueden sufrir ciberataques, que no tienen «salvaguardas» y que existe riesgo de lavado de activos.

La Cámara Nacional en lo Criminal determinó que una inversión con criptomonedas fallida en términos de resultados no configura un delito de estafa, sino una operación de alto riesgo, según informaron hoy fuentes judiciales.

La decisión tomada por la Sala V de la Cámara confirmó el sobreseimiento de la persona acusada al rechazar un recurso presentado por un querellante, que lo acusó de haberlo inducido a actuar erróneamente y que la inversión dineraria en criptomonedas fue una excusa para desapoderarlo.

La denuncia, presentada a fines de 2017, sostuvo que accedió a participar de la operación debido a que al acusado lo conocía de la escuela secundaria y por vínculos familiares, y que éste mencionó a una persona que se dedicaba a hacer «trading» con una rentabilidad bimestral.

Ante la invitación para que participara en la compra de «Bitcoins» porque era «un buen momento» para invertir en esa criptomoneda, y una rentabilidad inicial inmediata, el denunciante consiguió otros inversores y entregó sumas por un total cercano a los US$87.000.

El querellante sostuvo que el acusado no le devolvía las inversiones en el plazo comprometido y solo le entregaba parte de lo adeudado aunque siguió invirtiendo hasta febrero de 2019, cuando, ante las «numerosas excusas» para no pagarle, cortó el contacto.

Para la Sala V de la Cámara en el caso «no se vislumbra la existencia de un ardid o engaño para inducir al querellante a error y lograr así una disposición patrimonial perjudicial de su parte, máxime si se tiene en cuenta el riesgo propio de las actividades comerciales que las partes emprendieron».

«No se aprecia en el caso un supuesto con aristas delictivas, (…) sino una inversión de alto riesgo dado por su carácter virtual y la falta de regulación legal» y «tampoco puede desecharse un obrar negligente de parte del querellante», concluyeron los camaristas Hernán López y Ricardo Pinto.