Caterham Seven 170, ¿quién necesita potencia pesando 440 kilos?


Caterham Cars acaba de lanzar una nueva versión de su ligerísimo deportivo biplaza, el Seven. Esta nueva versión del heredero del Lotus Seven es quizá la más cercana a la filosofía original del Seven: quítame un kilo antes de darme un caballo. El Caterham Seven 170 recibe su nombre de su relación peso-potencia, de unos impresionantes 170 CV/tonelada. Eso sí, la forma de llegar a esa cifra es mediante una estricta dieta de adelgazamiento, que lo convierte en el Caterham Seven de producción más ligero jamás creado. ¡Solo pesa 440 kilos!

El Seven 170 es un coche para los más puristas de la conducción. Nada sobra en este deportivo, es más, Caterham se ha roto la cabeza para reducir a la mínima expresión todos los elementos que lo componen. Que este coche pese solamente 440 kilos – menos de una tercera parte de lo que pesa un Porsche 718 Cayman, para que te hagas a la idea – es un triunfo de la técnica, y reducir en 50 kilos el peso de los Caterham Seven 160 de partida ha sido un trabajo ímprobo. El trabajo de aligeramiento ha estado centrado, especialmente, en el tren de rodaje.

Se venderá en versiones 170S y 170R, esta última más orientada a los circuitos.

El eje trasero pasa a ser rígido – no tiene suspensión independiente como otros Caterham – y tanto la suspensión como las ruedas han sido aligeradas. De hecho, las llantas de 14 pulgadas son de nuevo diseño, están firmadas por Juno, y sus neumáticos solo tienen 155 mm de sección. Son neumáticos de «bicicleta», pero para un coche tan ligero, no es necesario más. El Caterham Seven 170 se venderá en versiones 170S y 170R, siendo esta última algo más radical en su puesta a punto, además de ser la más ligera y «petrolhead» de las dos.

En los 170R se ha suprimido el parabrisas en favor de un simple deflector de material compuesto, y los asientos ajustables son sencillísimos – y ligerísimos – baquets fijos de material compuesto. Su salpicadero es de fibra de carbono, monta un diferencial autoblocante mecánico y su arco antivuelco es de cinco puntos. Por contra, el 170S tiene un parabrisas convencional, asientos de cuero y un arco antivuelco más sencillo. En ambos casos se monta de serie una caja de cambios manual de cinco relaciones y un minúsculo volante Momo, de escaso diámetro.

Ligereza absoluta y pureza dinámica. Nada más, nada menos.

Lo que ambos comparten es propulsor. Hoy en día, un motor tricilíndrico de 85 CV no es un motor emocionante ni prestacional. Pero montado en un coche de menos de 500 kilos de peso… cambia completamente las reglas del juego. De 660 centímetros cúbicos y sobrealimentado por turbo, desarrolla 85 CV y 116 Nm de par motor. Permite a los Caterham Seven 170 hacer el 0 a 100 km/h en solo 6,9 segundos y desarrollar una velocidad punta de más de 160 km/h. Lo mejor de todo es que lo hace emitiendo solamente 109 g/km de dióxido de carbono. Un mechero.

Este Caterham Seven 170 es el Caterham más barato: arranca en 22.990 libras esterlinas y puede ser entregado construido, o como un Lego, desmontado para ser construido por su futuro propietario. Por el momento, no hay planes para su comercialización en España.