Congresistas critican a Daniel Quintero por nuevo gerente de EPM


Los parlamentarios de Antioquia alegaron que no hay claridad de cómo fue la designación de Alejandro Calderón Chatet, que presuntamente no tendría títulos de Harvard y hasta que habría cambiado su profesión de trabajador social a administrador de empresas.

A través de una misiva que logró poner de acuerdo a congresistas del Centro Democrático de Antioquia y al representante Jorge Gómez (Dignidad) –uno de los legisladores de oposición más célebres de la región–, este miércoles fue rechazada la determinación del alcalde de Medellín, Daniel Quintero, quien nombró a Alejandro Calderón Chatet como nuevo gerente de las Empresas Públicas de Medellín (EPM).

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En una carta de nueve puntos, los congresistas expresaron su inconformidad por la designación, advirtiendo que “hay enormes dudas sobre su hoja de vida, que empañan el nombramiento y el futuro de nuestra empresa insignia”. Citando “fuentes de entero crédito”, los parlamentarios reclamaron que Calderón no solo no se sometió a un proceso de selección para la gerencia, sino que es amigo personal de Quintero.

“Usted manifestó expresamente su voluntad de integrarlo como ejecutivo a una de las empresas del grupo EPM. Informan que inicialmente usted envió su hoja de vida -a principios de 2020- para que ocupara el cargo de auditor de Tigo-Une y que por razones profesionales y técnicas el gerente general de EPM, Álvaro Guillermo Rendón, se abstuvo de recomendar ese nombramiento”, aseguraron.

Según los congresistas, como Calderón no fue nombrado auditor en Tigo-Une, por recomendación de Quintero fue enviado Cartagena para ocupar un alto cargo financiero en AFINIA, “la empresa que atenderá todo el tema energético de EPM en la zona Caribe. Como tampoco satisfizo los requisitos en esa subsidiaria, finalmente usted impuso el nombre del doctor Calderón para una de las subgerencias de la empresa matriz”.

Si bien el alcalde argumentó que para la designación del nuevo gerente de EPM se contó con un “proceso de caza talentos y el acompañamiento de la Junta Directiva”, los congresistas cuestionaron que nadie ha podido saber cuál es esa empresa y cuál su experiencia e idoneidad. “Algunos aseguran que se trata de una pequeña empresa que ejerce actividades de consultoría en Cali, pero nadie sabe a ciencia cierta de cuál se trata”, dijeron.

Alegaron también que no se conocen los otros aspirantes cuyas hojas de vida fueron estudiadas, ni el método de selección o el contrato celebrado entre la empresa cazatalentos con EPM o con la Alcaldía de Medellín.

Llamaron la atención además porque, tras revisar la base de datos de Harvard Business School, Alejandro Calderón no aparece como graduado del MBA. “Podríamos estar nosotros en un error o, lo que sería muy grave, podría ser que el doctor Calderón no sea graduado del MBA de Harvard, sino un asistente al máster en Artes Liberales, que no otorga título homologable”.

Por otro lado, citando a funcionarios del grupo EPM, los parlamentarios reclamaron que Calderón “no tiene absolutamente ninguna experiencia previa en roles de Auditoria desde el punto de vista técnico y por eso no fue nombrado auditor de Tigo (…) Que aunque es dinámico e inteligente, ha tenido una carrera de logros moderados, en empresas que no son reconocidas escuelas profesionales”.

Para los legisladores, el nuevo gerente no tiene la formación profesional para un reto del calibre de EPM. Alegaron también que “jamás trabajó en empresas del tamaño y sofisticación de Tigo o de EPM, con la posible excepción de Ecopetrol, donde estuvo menos de dos años en un rol muy junior. Fue Cónsul en Boston muy joven (con 25 años o algo así), porque su padre era senador, pero su carrera ha sido poco estelar”.

Insistiendo en que “falta sinceridad y rigor” en el currículo de Calderón, los parlamentarios señalaron que, en la página de Función Pública –donde se registra la información académica y administrativa de los funcionarios públicos–, hay inconsistencias frente a su hoja de vida, pues primero supuestamente figuraba como trabajador social y luego como administrador de empresas.

“¿Existió algún presunto caso de falsificación o suplantación en los documentos presentados por el señor Alejandro Calderón Chatet a la mencionada empresa cazatalentos o a la función pública donde subió dichos documentos?”, cuestionaron, instando al alcalde de Medellín a aclarar si el nuevo gerente es familiar lejano suyo.

Por todo esto, los congresistas antioqueños le recomendaron a Daniel Quintero suspender el nombramiento de Calderón Chatet, “hasta tanto el señor gerente o usted, de cara al país y en especial a los antioquenos, aclaren tantas dudas y cuestionamientos que rodean este desafortunado nombramiento”.