Cruce entre Fate y el Banco Central por las trabas a las importaciones de insumos


La falta de dólares para importar está empezando a pegar en la producción local. Fate, una de las principales fabricantes de neumáticos y parte del grupo Aluar, informó a sus clientes -entre los cuales se encuentran las terminales automotrices- que por la última medida del Banco Central, que limita el pago de las compras en el exterior de sus insumos, se vería obligada a parar la producción.

La nota empezó a circular el miércoles por las redes, el mismo día que el accionista de la empresa, Javier Madanes Quintanilla, se reunió con el presidente Alberto Fernández, y fue confirmada desde la compañía que, de todos modos, dijo que estaban trabajando para que el problema se resuelva en los próximos días.

Pero desde la entidad que maneja Miguel Pesce indicaron que Fate nunca se comunicó con ellos para advertir sobre la situación, a pesar de que la entidad monetaria tiene diálogo directo con la empresa.

«Si la empresa tiene problemas con insumos importados por falta de SIMI llama a producción y por falta de pagos llama al BCRA. Acá no llamó, no pidió nada, no advirtió nada«, aseguran desde el Banco Central.

En un comunicado oficial, el BCRA indicó que «se puso hoy en contacto con la empresa FATE SA a raíz de la trascendencia pública de una carta adjudicada a la compañía en la que advirtió sobre posibles inconvenientes en su línea de producción por falta de insumos importados»

Y agregó que «la empresa manifestó que no registra ningún atraso en la producción ni debió paralizar ninguna línea de producción».

La carta en cuestión que circula por Twitter indica que «en virtud de las nuevas disposiciones establecidas por el Banco Central a través de la comunicación A 7375 emitida el dia de la fecha (el 6 de octubre), aquellas empresas que adquieran bienes del exterior se encuentran impedidas de efectuar pagos de sus importaciones tanto con la modalidad de pago anticipado como de pago vista, es decir pago por bienes ya embarcados».

«Atento que nuestros proveedores de materias primas requieren como condición comercial dichas modalidades de pago para el suministro de los bienes, nos vemos imposibilitados de ser provistos de la materia prima necesaria para la fabricación de nuestros productos», agrega las nota.

Según Fate, esta situación, «imprevista e inevitable tiene como consecuencia inevitable la parada en la producción y la reasignación de productos que se encuentran a disposición para la venta». Y agregó: «Por tal motivo lamentamos informarle que nos vemos obligados a reprogramar parte de las entregas previstas para el presente mes».

Fate cierra la nota con una frase poco esperanzadora: «Esperando no tener que comunicarles en el corto plazo la imposibilidad total de abastecimiento». Sin embargo, desde la empresa dijeron que están trabajando para solucionar el problema.

Al ser consultado sobre la carta, Madanes Quintanilla explicó que en la nota la empresa está «mencionando los efectos que podría causar una demora prolongada en la aplicación de esta medida (del Banco Central) si se sostiene por demasiado tiempo«.

Pero aseguró que están «trabajando con muy buenas perspectivas para que este tema quede resuelto con la gente del Banco Central entre hoy y las próximas 48 horas para asegurar que no exista ningún insumo crítico que afecte el norma abastecimiento».

Madanes justificó la carta: «En función del riesgo que esto ocasionaba la manera más correcta nos pareció informar a los clientes que tienen esto como insumo dentro de su proceso, que este peligro existía. Pero a estas alturas creo que va a quedar resuelto en los próximos días porque la criticidad del tema ha sido comprendida».

La carta empezó a circular el miércoles, el mismo día en que Madanes Quintanilla se reunió con el presidente Alberto Fernández, Matías Kulfas y Juan Manzur. Según informó el Gobierno, el encuentro fue para firmar una carta de intención con el CEO de Aluar «con el fin de mantener el precio de la energía y reactivar el desarrollo de la cadena de valor del aluminio primario».

Por el acuerdo, «para fomentar la actividad industrial, la producción y el sostenimiento de las fuentes de trabajo», el Gobierno le garantizará a Aluar el valor de la energía para la plena operación de la planta de Puerto Madryn, que es la única del país. La energía es el insumo clave del aluminio.

Por su parte, Aluar -que emplea a 3.400 personas y genera divisas anuales por US$ 550 millones- se comprometió a realizar una serie de inversiones para que la planta trabaje a pleno. La empresa va a aumentar 106 mil toneladas su producción, lo que significarían más dólares. Según Madanes, contratarán 600 nuevos empleados.

Aluar abastece el 95% del mercado interno y exporta el 77% de su producción, principalmente a Estados Unidos, Brasil y Japón.

NE