Déficit en la producción de cigarros causa inestabilidad en las ventas minoristas (+Video) › Cuba › Granma


En los últimos cuatro meses, la distribución de cigarros en la red de ventas minoristas de Comercio Interior ha tenido una inestabilidad, marcada, en lo fundamental, por el déficit de las fábricas productoras, precisó Leticia Ojeda Reyes, directora comercial del Grupo de Alimentos de ese organismo.

Roturas imprevistas, problemas logísticos y de transportación, falta de materiales que se emplean en los procesos de producción, además de la paralización de algunas líneas o retrasos en las entregas como consecuencia de la pandemia, han incidido negativamente en tal realidad, acotó.

Por ejemplo, el centro industrial Lázaro Peña, de Holguín, donde se concentra el 60 % del plan nacional,

registró en el trimestre julio-septiembre sus más bajos niveles de entrega del actual año, debido a que gran parte de su personal enfermó de la COVID-19. La empresa Ramiro Lavandero, en Ranchuelo, Villa Clara, y Segundo Quincosa, en La Habana, se vieron afectadas por motivos similares.

Ante los bajos niveles de disponibilidad –dijo–, los gobiernos territoriales decidieron, desde el mes de junio, como una medida de contención para evitar el acaparamiento y reventa de este producto, distribuir los cigarros nacionales de forma controlada a través de la libreta de abastecimiento, limitando su venta a mayores de 18 años de edad y en dependencia de las cantidades que asegure el proveedor, en este caso Tabacuba.

«En el mes de septiembre, por citar un caso, los envíos desde provincia arribaron a la capital entre los días 25 y 30, y se decidió entonces distribuir ese inventario durante octubre».

Estamos hablando de 4,2 millones de cajetillas de la marca Criollo, que se expenderán este mes, a razón de tres per cápita, en las 1 714 unidades de venta minorista del territorio, detalló, por otra parte, Marco Aguirre Carvajal, subdirector provincial de Alimentos de la Empresa de Comercio de La Habana.

Recordó, no obstante, que es este un producto de venta liberada y que «no se debe cigarro de julio, septiembre o agosto a los consumidores, pues al no estar contenido dentro de la canasta familiar normada, no tiene que distribuirse obligatoriamente todos los meses».

Recientemente, José Liván Font Bravo, vicepresidente primero de Tabacuba, informó que al cierre de septiembre la producción se ejecutaba al 81 %, y, desde finales de 2020, la falta de financiamiento venía impactando en la compra de papel de envoltura, marquillas y piezas para las fábricas de esa línea económica.

Si bien hoy, aseguró, la situación empieza a revertirse de forma paulatina, es difícil que, en lo que queda de año, se logren recuperar todas las producciones, aunque para el primer trimestre de 2022 se espera cambiar tal panorama.

Si de ahora en adelante se estabiliza en las cuatro fábricas del país la producción diaria por encima del 1 400 000 cajetillas de cigarrillos, en la red de comercio minorista comenzará a verse de manera paulatina una mayor presencia de este producto, aunque insuficiente aún, acotó.