El pico de demanda del petróleo se acerca, pero eso no salvará al mundo


Londres (CNN Business) — El cambio hacia las energías limpias está llevando a la industria petrolera a la decadencia. Pero el mundo necesita un plan mucho más ambicioso para salvar el clima y conseguir emisiones netas cero para 2050.

Eso es lo que dice la Agencia Internacional de Energía (AIE), que en su perspectiva energética mundial, publicada este miércoles, afirma que se necesita una acción climática más agresiva mientras los líderes mundiales se preparan para la crucial cumbre COP26, que se celebrará en Glasgow, en noviembre.

«El impulso mundial de las energías limpias, enormemente alentador, está chocando con la obstinación de los combustibles fósiles en nuestros sistemas energéticos», declaró el director ejecutivo Fatih Birol en un comunicado. «Los gobiernos tienen que resolver esto en la COP26 dando una señal clara e inequívoca de que se comprometen a ampliar rápidamente las tecnologías limpias y resistentes del futuro».

Más de 50 países y la Unión Europea se han comprometido a cumplir los objetivos de emisiones netas cero. Si cumplen esos compromisos, la demanda de combustibles fósiles alcanzará su punto máximo en 2025, pero las emisiones mundiales de CO2 solo se reducirán en un 40% en 2050, muy lejos del objetivo de cero emisiones netas.

2500, el año apocalíptico producto del cambio climático 0:45

En ese escenario, el mundo seguiría consumiendo 75 millones de barriles de petróleo al día en 2050, solo 25 millones de barriles al día menos que en la actualidad.

El sector energético se ha visto reforzado en las últimas semanas por una fuerte subida de los precios.

Los precios del gas natural en Europa y Asia se han disparado, mientras que el coste del carbón en China alcanza un récord. Eso ha ayudado a impulsar los precios del petróleo a su nivel más alto desde 2014, ya que algunos proveedores de energía recurren al petróleo para la generación.

Pero el informe de la AIE incluye una advertencia a la industria de los combustibles fósiles. La demanda de petróleo alcanza su punto máximo en todos los escenarios estudiados por la agencia, y si los países cumplen sus compromisos climáticos, ese momento llegará en pocos años.

Lo que se necesita

Ahora mismo, la inversión en proyectos e infraestructuras de energía limpia es insuficiente. La AIE ha dicho que el desarrollo de nuevos proyectos de yacimientos petrolíferos o minas de carbón debe detenerse si el mundo quiere limitar el calentamiento a 1,5 grados centígrados.

«Hay un riesgo inminente de más turbulencias para los mercados energéticos mundiales», dijo Birol. «No estamos invirtiendo lo suficiente para satisfacer las futuras necesidades energéticas, y las incertidumbres están preparando el terreno para un período volátil en el futuro», añadió.

Birol afirmó que, para alcanzar las emisiones netas cero, la inversión en energías limpias debe triplicarse con creces en la próxima década. Alrededor del 70% de ese gasto debería producirse en las economías en desarrollo, «donde la financiación es escasa y el capital sigue siendo hasta siete veces más caro que en las economías avanzadas».

«El camino que queda por delante es difícil y estrecho, sobre todo si la inversión sigue siendo inferior a la necesaria», dijo la AIE en su informe. Sin embargo, afirma que mantiene la «esperanza» si los líderes gubernamentales se ponen manos a la obra el próximo mes.

El aumento de la inversión necesaria lo llevarán a cabo, en gran medida, «los promotores privados, los consumidores y los financieros que respondan a las señales del mercado y a las políticas establecidas por los gobiernos». Estos actores necesitarán «una señal inequívoca de Glasgow», donde los líderes mundiales se reunirán en noviembre para las conversaciones internacionales sobre el clima, subrayó la AIE.

Antes de la COP26 se había creado un impulso para aplicar medidas más estrictas, como poner fecha al fin del uso del carbón, el combustible más intensivo en carbono. Pero las conversaciones se han complicado por la reciente crisis energética, que está alimentando los temores de que las empresas tengan que cerrar y los consumidores se enfrenten a facturas elevadas este invierno.

El mes pasado, China se comprometió a no construir nuevos proyectos energéticos de carbón en el extranjero. Sin embargo, en un intento de aliviar su creciente crisis energética, Beijing ha ordenado recientemente a las minas que aumenten su producción.

La AIE prevé que la demanda de carbón se reduzca un 10% en 2030, si los países cumplen sus compromisos climáticos. Para mantener el calentamiento en 1,5 grados centígrados y evitar una catástrofe climática, el uso debe disminuir un 55%.