Gigante inmobiliario chino Evergrande reconoce estar bajo «tremenda presión»


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Pekín (AFP)

l gigante inmobiliario chino Evergrande reconoció este martes que se encuentra bajo «tremenda presión», aunque en la víspera insistió que evitará una quiebra que muchos consideran que podría ser muy dañina para la segunda economía mundial.

El promotor inmobiliario, que cotiza en la bolsa de Hong Kong, se ahoga en una montaña de obligaciones superior a los 300.000 millones de dólares después de años de endeudamiento para financiar un crecimiento trepidante.

En un comunicado a la bolsa de Hong Kong, Evergrande explicó que había contratado asesores financieros para explorar «todas las soluciones viables» para solventar su falta de liquidez y advirtió que no podía garantizar el cumplimiento de sus obligaciones.

El grupo aseguró que «las noticias negativas en los medios» han provocado «el continuo deterioro en la obtención de liquidez del grupo que, a su vez, coloca una enorme presión en el flujo de caja y la liquidez» de la compañía.

Las acciones del grupo caían un 9% el martes y, desde principios de año, acumulan una depreciación de casi 80%.

Dos agencias crediticias degradaron la semana pasada la calificación de su deuda y el valor de sus acciones está en niveles de 2009, entre especulaciones sobre un posible colapso.

El lunes, con algunos inversores nerviosos protestando frente a su sede en Shenzhen (sur de China), Evergrande reconoció que enfrenta «dificultades sin precedentes» pero desmintió los rumores de una quiebra.

Una estimación de Capital Economics indica que Evergrande tenía comprometida la finalización de 1,4 millones de propiedades a finales de junio.

Evergrande es una de las mayores empresas privadas de China y uno de los líderes internacionales en la promoción inmobiliaria.

Existe el temor de un contagio al endeudado sector inmobiliario de China, que representa un cuarto de su economía, con afectaciones al sector bancario y los inversores.

Aunque ha vendido participaciones en algunos de sus múltiples activos y ha ofrecido importantes descuentos para deshacerse de bienes inmuebles, en la primera mitad de año registró un 29% de caída de sus beneficios.

El grupo fue fundado en 1996 por Xu Jiayin, que se convirtió en el hombre más rico de China durante el boom inmobiliario del país en los años 1990.

El magnate compró en 2010 un club de fútbol en dificultades y lo renombró Guangzhou Evergrande, que ha ganado ocho ligas y ha contado con estrellas como el brasileño Robinho o el colombiano Jackson Martínez.