Indemnizarán a una mujer que compró una camioneta no apta para la zona urbana


Una barilochense, compradora de un vehículo Fiat Toro Freedom 4×4, deberá ser indemnizada por Fiat Chrysler Automobiles Argentina  SA con el capital más los intereses por los daños y perjuicios ocasionados al no poder usar correctamente el automotor  en la zona urbana, situación que nunca le fue advertida. La sentencia pone el acento en la falta de información adecuada. En varias ocasiones llevó a reparar su vehículo, sin solución.

La mujer damnificada compró el automotor a otra persona la que contaba con garantía vigente y había adquirido previamente el mismo a la concesionaria oficial. La indemnización contemplará la restitución de las sumas abonadas, el daño moral ocasionado,  toda vez que la adquirente  fue defraudada en la natural expectativa puesta al comprar un vehículo casi nuevo, como así también fue sometida a llevarlo para diversas reparaciones que no dieron resultado alguno.

También la sentencia consideró el daño punitivo. Ello en función que la empresa , omitió detectar una falla en el producto comercializado o brindar información -si es que la tenía- que pudo ser decisiva para ella al momento de adquirir el vehículo. Por último se ordenó que la damnificada devuelva el automotor en el estado en que se encuentre a cambio de recibir el importe abonado por la compra del bien con más los gastos de transferencia

Fundamentos del fallo

En primer término, la sentencia del juez Santiago Morán señaló que  corresponde dejar establecido que no es un hecho controvertido que la actora compró el automotor Fiat Toro que, previamente otra persona  había adquirido en el concesionario oficial V.González Automotores.

Por su parte, la empresa demandada consideró que no  asumió obligación contractual alguna con la mujer, por lo que no puede  rescindir un contrato que no celebró. En este sentido, el fallo aclaró que efectivamente esta postura  analizada exclusivamente desde las reglas que regulan el contrato en general, resultaría ajustada a derecho.

No obstante, de la Ley de Defensa del Consumidor surge una excepción a dicha regla. Por ello se menciona el artículo 11 donde se resguarda el derecho del consumidor y de los sucesivos adquirentes cuando se comercialicen cosas muebles no consumibles.

«Dicho precepto es tan claro en su redacción, que no admite discusión alguna respecto de quienes están legitimados para hacer valer el derecho que allí se menciona» destaca el fallo. En este caso la mujer damnificada resulta ser  subadquirente del bien objeto de este juicio, por ello se ha mencionado que no existe » ninguna duda cabe que está legitimada para actuar», explicó.

Pericia mecánica

A los fines de dilucidar las cuestiones técnicas del automotor en cuestión, el tribunal ordenó una pericia mecánica la que detalló la dinámica de funcionamiento. Sobre dicha cuestión, el perito designado efectuó las siguientes consideraciones:

El fallo indica que «si bien el perito no pudo constatar los excesos de aceite, la ocurrencia de tal suceso surge de los constantes servicios que tuvo que efectuar la concesionaria local las que dan cuenta del exceso de aceite y del encendido del testigo».

A lo dicho por el experto cabe agregar que en la comunicación emitida por la fabricante a los adquirentes de vehículos Fiat Toro de transmisión manual de seis marchas modelo 2016/2018, se les hizo saber que «si se enciende el testigo de color ámbar y se muestra un mensaje específico en la pantalla, el encendido de este testigo indica que al cliente que el sistema requiere regenerar el DPF. Entonces debe mantener el vehículo a un régimen de 2.000 rpm o 60 km/h, hasta que el mismo se apague permitiendo el procedimiento. Ignorar el encendido del testigo implica un alto riesgo de atascamiento del DPF y por consiguiente la degradación precoz del aceite o el daño prematuro del motor y sus sistemas»

Esto demuestra que la propia empresa  tuvo conocimiento del defecto del automotor por ella fabricado.