Los otros inversores que entrarían a la propiedad de Sky Airline: el fondo Elliot Management y la chilena Moneda Asset

Duna


El negocio se podría sellar y firmar esta semana. La familia del fallecido empresario Jürgen Paulmann, propietaria de la aerolínea Sky Airline, recibirá cerca de US$ 70 millones en recursos frescos y sus nuevos financistas, grandes fondos de inversión internacionales, podrán acceder a futuro al 40% de la propiedad de la compañía chilena.

Hasta ahora, ha trascendido que entre los financistas está Caoba Capital, un fondo de private equity fundado en 2005 y que tiene una larga experiencia en la industria aeronáutica. Caoba sería el gestor del negocio con la empresa que dirige Holger Paulmann Mast.

Pero no sería el único actor involucrado en la operación: también habría otros inversores que han participado en los últimos meses en varios financiamientos extraordinarios a aerolíneas que han atravesado con turbulencias la crisis del sector que ocasionó la pandemia del Covid y las restricciones globales de movilidad.

Entre ellos estaría el grupo Elliot Investment Management, uno de los mayores gestores de fondos del mundo, fundado en 1977 y que manejaba, a junio de este año, activos por aproximadamente US$ 48 mil millones. Elliot tiene un staff de 472 personas y tiene su casa matriz en Florida, Estados Unidos. Elliot no es desconocido en la región: fue el grupo que lideró a los inversores que reclamaron a Argentina el pago de los bonos soberanos que dejó de pagar por su crisis económica: al otro lado de la cordillera los denominado fondos buitres. Además, Elliot controla Automotores Gildemeister, la empresa chilena que representa a Hyundai en Chile y Perú y que debió reestructurar sus finanzas y su propiedad en un chapter 11 en Estados Unidos tras sus dificultades financieras. En ese proceso, Elliot asumió el control de Gildemeister.

Además de Caoba y Elliot, entre los financistas estaría un grupo chileno: Moneda Asset Management, cuyos fondos de deuda latinoamericana han tomado posiciones en los procesos de financiamientos de las aerolíneas en la región, los denominados DIP (Debtor in Possession, por sus siglas en inglés) en Latam Airlines, Aeroméxico y Avianca. En total, Moneda ha puesto cerca de US$ 200 millones en estas operaciones.

A través de estos esquemas, los financistas proveen dineros frescos a cambio de atractivas tasas de interés y de ciertas preferencias de pago.

Parte de ese esquema se replicará en Sky Ailine. Pero con una diferencia: en este caso, los créditos por US$ 70 millones que aportarán consideran una opción para convertir ese monto en acciones.

Dependiendo de la recuperación de los negocios aeronáuticos, la fórmula podría hacer más atractiva una conversión en equity que recibir el pago de los préstamos. La opción de esa conversión estaría condicionada a la recuperación de las operaciones de Sky Airline al nivel prepandemia -al menos, a retornar a las cifras de 2019- y podría ser ejercida a discreción de los fondos que aportarán el capital necesario para mantener la operación de la aerolínea.

En la visión de algunos interesados en el negocio, el ingreso de estos fondos podría ser el primer paso de una integración futura con otras compañías en las que los mismos financistas participan, como Avianca, una aerolínea que está saliendo de su chapter 11 reconvertida en una compañía low cost, el mismo modelo de negocios que Sky desarrolla en Chile y Perú, y Volaris, en México. Pero para ello deberían contar a futuro con el beneplácito de los Paulmann, quienes seguirán siendo controladores de Sky.

Para viabilizar la operación, Sky Airline ya adoptó algunos pasos que permitirán a futuro el ingreso de nuevos socios. Una junta extraordinaria de accionistas realizada el 30 de julio aprobó un aumento de capital, el que subirá desde US$ 61,4 millones a un total de US$ 131,9 millones. Los nuevos fondos por US$ 70 millones equivaldrán a 3,5 millones de nuevas acciones, lo que representa un 40,1% de la futura estructura de propiedad.

Para ingresar los nuevos recursos en esa capitalización, los socios tendrán plazo hasta el 29 de julio de 2024. Ese, entonces, sería el plazo en el cual los financistas de Sky Airline tendrían para realizar su conversión en acciones, pero las partes estiman que aquello será mucho antes, dependiendo del cumplimiento de ciertas métricas de recuperación de operaciones. Según los documentos de esa junta de accionistas, los US$ 70 millones podrán ser pagados “en dinero, al contado, con bienes o mediante la capitalización de cuentas pro cobrar en contra de la sociedad”.

Además, Sky tendrá una serie B de acciones, equivalentes a US$ 11 millones, que estarán disponibles para planes de compensación para sus ejecutivos en un plazo que vence el 21 de diciembre de 2023.