Persistencia de altos niveles de inflación por un periodo prolongado pueden arraigarse: Banxico


Aunque la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México, formada por 4 integrantes, consideró necesario reforzar la postura monetaria ajustándola para que la inflación se acerque a la meta durante el anuncio de septiembre, “algunos” mencionaron que la aceleración de la inflación en los servicios disminuyó en el margen.

De acuerdo con lo descrito en las minutas de la decisión anunciada el 30 de septiembre, el voto disidente del subgobernador Gerardo Esquivel se sustenta en su percepción de que “una mayor tasa no resuelve los factores que originan las presiones inflacionarias”. Es decir, no alcanzan a impactar el aumento de precios internacionales de los insumos ni las disrupciones en las cadenas de suministro.

No obstante, uno de los miembros de la Junta advirtió que la persistencia de altos niveles de inflación por un periodo prolongado podría desanclar las expectativas de mediano y largo plazo y los agentes económicos lo incorporan en sus expectativas. Esto sin distinguir entre aumentos transitorios o permanentes ni entre aquellos provenientes de choques de oferta o demanda.

“Las presiones inflacionarias tienden a arraigarse”, afirmó. “Un miembro de la Junta aseveró que “incluso” podría buscar “una postura ligeramente restrictiva”, más consistente con la brecha inflacionaria actual y una brecha del producto más reducida de continuar el incremento de los precios.

El Subgobernador Esquivel, que se ha mantenido firme en su disidencia durante los últimos tres aumentos en la tasa, argumentó que al incrementar, “se reduce el espacio futuro para cuando la Fed inicie el proceso de normalización de sus tasas”.

“Anticiparse demasiado al proceso (de normalización) podría implicar que en el futuro la tasa deba llevarse a un terreno muy restrictivo para no afectar la postura relativa”, detalló Esquivel.

Sin embargo un miembro afirmó que pese a la estabilidad del peso mexicano, los precios de bienes y servicios susceptibles a movimientos cambiarios han tenido un incremento constante que sugiere alta sensibilidad de estos bienes a otros costos globales además de las presiones por el tipo de cambio.