Pese a que podrían ser socios, Dreams lleva a Enjoy al TDLC acusando competencia desleal


Se le acusó al operador ante el máximo tribunal de la competencia por infringir la norma otorgando créditos a los clientes y participar en licitaciones de manera “engañosa”, como fue el caso de Iquique.

En medio de planes de una posible fusión entre Enjoy y Dreams -los dos actores de la industria de casinos con más peso- se abre una nueva arista judicial que podría poner más paños fríos a su relación.

Esto, porque la firma ligada a los hermanos Fischer acudió al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) e interpuso una demanda en contra de Enjoy por una serie de comportamientos que acusa son desleales, pero además, en contra de su regulador, la Superintendencia de Casinos (SCJ).

«El objeto de la demanda no es cuestionar ni impugnar los procesos de licitación, así como tampoco la aprobación de las bases licitatorias ni su adjudicación, sino que cuestionar el comportamiento desleal y abusivo ejecutado por el Grupo Enjoy con posterioridad y bajo el amparo de la Superintendencia de Casinos de Juego«, señala el escrito de 79 páginas.

El total de las multas que se piden es de unos US$ 47 millones.

La batería legal

La relación entre Dreams y Enjoy es una historia de conflictos. Todo se remonta al proceso licitatorio que comenzó en 2016, cuando esta última se adjudicó cuatro plazas, entre ellas, los casinos de Puerto Varas y Pucón, con ofertas que duplicaban económicamente a su rival.

El problema, acusó el demandante, es que son técnicamente inviables y como prueba señaló que ninguno de estos establecimientos se han construido.

Y la situación se agrava, relataron los representantes de Dreams, los socios Julio Pellegrini y Pedro Rencoret, de Estudio Pellegrini y Rencoret ante el TDLC. Esto, porque en el intertanto de estos cinco años Enjoy Pucón modificó su propuesta técnica original dos veces, lo que les permitiría ejecutar el proyecto en condiciones mucho menos competitivas que aquéllas que existían al momento de la licitación.

«Esto es un claro acto de competencia desleal ‘por la cancha’, pues excluye a los demás competidores que podrían haberse adjudicado esas licitaciones con propuestas serias, realistas y que estaban dispuestos a ejecutar», sostuvieron los abogados, y agregaron que si la SCJ «hubiese empleado una mínima diligencia se habría percatado que las ofertas presentadas por Enjoy no eran viables, ni técnica ni económicamente».

Por otra parte, en el proceso de licitación de Iquique, el acusado habría presentado una oferta «en blanco», aumentando los costos de sus rivales. Esto, «con la única finalidad de engañar a los demás competidores y hacerlos presentar ofertas económicamente más gravosas», expresaron los abogados en la acción contenciosa.

En conclusión de Dreams, esta maniobra tendría como trasfondo desviar la atención de sus rivales en operaciones en que no tiene interés, para bajar los precios de aquellas que sí lo tiene porque los saca de la jugada.

Los préstamos a usuarios VIP

En su demanda, la operadora ligada a los hermanos Fischer, alega que la firma que se encuentra en un proceso de reestructuración societaria, compite deslealmente por otorgar préstamos a jugadores. Según añade, de esa manera se genera una ventaja ilegítima respecto de los demás competidores. Además, agrega que se trata de una «conducta explotativa» respecto de ciertos consumidores que no jugarían de no existir los préstamos prohibidos.

En detalle, crítica que Enjoy haría préstamo de dinero a través de efectivo y fichas a usuarios VIP, con la excusa de extender cheques a plazo. Para reforzar su posición, los abogados detallaron que hasta la fecha el operador tiene más de 600 juicios ejecutivos pendientes por el cobro de esos cheques, tanto en Santiago, Viña del Mar y Antofagasta.

En la presentación se afirma que la entrega de préstamos a los jugadores ha sido «ejecutada con la aquiescencia de la Superintendencia, que se ha resistido a ejercer el control y supervisión que por mandato legal le corresponde».