qué pasará en el futuro


Tras el desplome de $8 que registró el día previo, el dólar blue retrocedió el viernes $4 y se ubicó en $150. Previamente venía retomando una escalada que lo llevó el miércoles a valer $162, luego de seis ruedas consecutivas en alza.

Con esta nueva caída, el blue perdió más de lo que había sumado en las tres primeras ruedas de la semana, aunque sigue $8 arriba de lo que cotizaba a principios de la semana pasada.

Durante el mes acumuló una suba de $9, con un avance de casi 7%. Así, abril fue el primer mes del año que finalizó con un avance de la cotización, tras los retrocesos de los meses anteriores. Su récord había sido en octubre, cuando llegó a $195.

Por su parte, en la semana los dólares financieros cerraron casi sin cambios, a $152 el dólar MEP y $155,5 el contado con liqui, mientras que el oficial quedó en $162,5. Además, el viernes el Banco Central debió vender reservas por US$99 millones para contener las cotizaciones y así interrumpió la racha de compra de divisas que venía teniendo desde diciembre por las fuertes liquidaciones del campo y el cepo.

Según algunos rumores, lo que generó la fuerte caída fueron las clásicas ventas de «manos amigas», es decir personas o entidades cercanas al Gobierno que intencionalmente salen a vender para derrumbar la cotización del paralelo.

Causas de la suba anterior

Antes de esta baja, el blue había terminado su “veranito cambiario” y venía subiendo $19 en las semanas previas. Una de las causas de esto es que el precio del blue se atrasó en los últimos meses en comparación con el avance de la inflación. La suba de precios acumuló un alza del 13% durante el año, mientras que el blue apenas sumó 5% y está debajo del nivel de 2020. Según algunos economistas, si el valor del informal hubiera acompañado a la inflación debería rondar hoy los $207, con lo que hoy vale más de $50 de su verdadero valor.

Por su parte, en la semana los dólares financieros cerraron casi sin cambios, a $152 el dólar MEP y $155,5 el contado con liqui, mientras que el oficial quedó en $162,5

Otro factor que impulsó la reciente suba del blue fue la constante demanda de divisas de fondos extranjeros que quedaron atrapados en inversiones en pesos cuando se impuso el cepo en septiembre de 2019. Según algunas estimaciones, fondos como Templeton (que junto a PIMCO tienen el 90% de las tenencias de títulos en pesos de no residentes) adquirió US$628 millones en el primer trimestre a través del contado con liquidación.

Otro factor que impulsó la suba del blue fue la incertidumbre por el Covid, ya que el aumento de a las restricciones y el temor a que haya más a futuro pone a la defensiva a los ahorristas. En ese sentido, los temores de las consecuencias de las medidas para enfrentar la pandemia estimulan la dolarización de quienes pueden acceder a las divisas, en un escenario de inflación elevada y sin que se vislumbre cómo se puede frenarla.

Además, la crisis del Covid afecta las expectativas inflacionarias y recesivas porque el cierre de varios sectores de la economía, como el gastronómico, obliga al Tesoro a sostener a empresas e individuos con asignaciones excepcionales que implican mayor emisión monetaria, sumado a que ve afectados sus ingresos por la menor actividad económica.

Riesgos para la economía

El fin del “veranito cambiario”, en un contexto de alta incertidumbre sanitaria y económica, volvió a encender las alarmas. El BCRA mostró en los últimos meses poder de fuego para intervenir en el mercado cambiario y controlar la disparada de los dólares financieros, pero esta semana la brecha con el oficial mayorista subió a 70% y con el blue a 74%.

En este escenario, generan gran incertidumbre los riesgos que para la economía tiene un aumento de la brecha cambiaria, las mayores restricciones frente a la segunda ola del coronavirus, la inercia inflacionaria, y la sospecha de que aumentará la emisión monetaria (y consecuentemente el déficit fiscal) por la necesidad de otorgar más ayudas.

El Gobierno ya blanqueó que este año dejaría correr el tipo de cambio oficial a un menor ritmo para que en algunos meses se note una desaceleración de la inflación, aunque hasta ahora el dólar lleva ya dos meses de atraso. A

Según algunos analistas, cuando sube la brecha cambiaria, aumenta la expectativa de devaluación y el campo puede liquidar menos divisas, lo que a su vez genera que el BCRA no pueda comprar dólares y se sume presión inflacionaria.

Ante esto, la estrategia del Tesoro es captar el exceso de pesos que andan circulando a través de las licitaciones que viene haciendo regularmente. Aunque en la última de estas colocaciones se debió convalidar una suba de tasa, fuentes oficiales aseguraron que lo importante es “que se entienda que el Tesoro pueda financiar al menos una parte de la política fiscal en el mercado”.

El Gobierno ya blanqueó que este año dejaría correr el tipo de cambio oficial a un menor ritmo para que en algunos meses se note una desaceleración de la inflación, aunque hasta ahora el dólar lleva ya dos meses de atraso. A nivel de la balanza comercial, algunos analistas ya advirtieron que una mayor brecha cambiaria alimenta las expectativas de devaluación y eso hará subir las importaciones y desacelerar las exportaciones.

Por otra parte, si la situación cambiaria sigue complicándose podría ser más complejo aún conseguir un acuerdo con el FMI, que ya había advertido que las brechas cambiarias superiores al 30% eran difíciles de manejar. Por ahora siguen las negociaciones con el organismo, que recientemente confirmó que enviará US$ 4.354 millones por la ampliación de los derechos especiales de giro (DEG).

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Argentina espera su cuota del FMI.

Se trata de una suma que Argentina recibirá “sin condicionamientos” y que dará un respiro a las reservas del Banco Central, aunque parte de esas divisas podrían “volver” al FMI por los pagos previstos para este año. El Gobierno precisó que el monto que recibirá corresponde al 0,67% de la cuota que tiene el país como socio del organismo. El giro de dólares total será de US$650.000 millones, una suma superior a la prevista hace algunos meses cuando se inició el debate entre los principales miembros del directorio.

Lo que todavía no está definido es en qué momento llegarán esos dólares a las reservas del Banco Central. Una vez que la propuesta de la directora gerente sea aprobada por la Junta Ejecutiva, se deberá presentar a la Junta de Gobernadores, cuya decisión de aprobar una asignación de DEG requerirá del apoyo de miembros que representen el 85% del total de los votos.