Afganistán se enfrenta al «colapso de todo el país»


(CNN) — La población de Afganistán se enfrenta al «colapso de todo un país», ya que el índice de pobreza sigue aumentando, advirtió este lunes el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, en su discurso de apertura de una conferencia de ayuda de las Naciones Unidas para Afganistán en Ginebra.

Según el secretario general de la ONU, incluso antes de que los talibanes tomaran el poder, los afganos ya estaban «experimentando una de las peores crisis humanitarias del mundo».

«Hoy en día, uno de cada tres afganos no sabe de dónde saldrá su próxima comida. La tasa de pobreza se dispara, y los servicios públicos básicos están a punto de colapsar», dijo Guterres.

El éxodo de afganos tras la victoria de los talibanes y la reciente sequía también han contribuido a que se produzca esta tormenta perfecta, añadió.

Guterres alertó a los asistentes de que muchos afganos «podrían quedarse sin alimentos a finales de estos meses, justo cuando se acerca el invierno».

En consecuencia, imploró a la comunidad internacional que apoye el llamado urgente de la ONU, que pretende recaudar US$ 606 millones para ayudar a 11 millones de personas en los próximos cuatro meses.

ONU pide impulsar el acceso humanitario en Afganistán

Guterres también pidió a los países que «impulsen el acceso humanitario» al país, incluido el puente aéreo con el aeropuerto de Kabul.

A pesar de que los vuelos del Servicio Aéreo Humanitario de la ONU entre Kabul e Islamabad, Pakistán, se reanudaron el domingo, Guterres dijo que se necesitan «muchos más» vuelos de esta naturaleza para que los trabajadores de ayuda y los suministros humanitarios entren y salgan del país.

Por último, la comunidad internacional debe reforzar la maltrecha economía afgana facilitando dinero en efectivo, dijo Guterres.

«Un colapso total tendrá consecuencias devastadoras para la población, y corre el riesgo de desestabilizar a los países vecinos con un éxodo masivo», advirtió.

Guterres concluyó recordando que «el tiempo es corto, y los acontecimientos se mueven rápidamente en Afganistán», haciendo hincapié en la importancia de extender un «salvavidas» al país en dificultades.