Calificadora Standard and Poor’s advierte con rebajar calificación a El Salvador si Gobierno de Bukele no aplica «acciones fiscales correctivas»



La agencia mantiene la calificación B- para el país con una perspectiva «estable» pues tiene confianza de que el país conseguirá apoyo externo en 2021.

La calificadora de riesgo Standard and Poor’s confirmó este jueves que mantiene la calificación B- con perspectiva estable para el país debido a que tiene expectativas de que “El Salvador continuará recibiendo un importante apoyo externo en 2021 que le proporcionará liquidez y limitará el riesgo de refinanciamiento de la deuda soberana en los próximos 12-18 meses.

Sin embargo la calificadora advirtió que podría rebajar esta calificación en los próximos 12 meses si enfrenta dificultades para acceder a financiamiento de acreedores oficiales y mercados internacionales “y no implementa acciones fiscales correctivas, lo que, a su vez, podría estresar las condiciones del mercado local”, señala el comunicado.

“También podríamos rebajar la calificación soberana si se retrasa la recuperación económica, lo que afectaría el crecimiento del PIB de tendencia a largo plazo y mantendría altos los déficits fiscales durante más tiempo de lo que esperamos actualmente”, indica la agencia estadounidense.

Gobierno de Bukele negocia un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional

Y por el contrario, en un escenario optimista la agencia afirma que podría afirma que podría subir las calificaciones durante los próximos 12 a 18 meses si la recuperación económica es más vigorosa de lo esperado y se traduce en resultados fiscales y externos más sólidos, lo que presagiaría una disminución sustancial en la carga de la deuda.

“Esperamos que el gobierno haga un progreso gradual en la implementación de sus planes para impulsar el crecimiento económico y fortalecer las finanzas públicas”, afirma el documento divulgado este día.

Las consideraciones de la agencia calificadora de riesgo se dan en medio de la confirmación del Gobierno de que ha iniciado conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el que se buscaría financiamiento por al menos $1,300 millones y una serie de medidas fiscales que le permitirían mayor confianza de otras instituciones económicas.