Cuevillas contra la retórica | Artículo de Xavier Bru de Sala


Uno de los errores más frecuentados entre los analistas de la política consiste en no discernir entre las palabras y las intenciones de los políticos. Es la trampa que nos ponen y en la que solemos caer. Sin embargo, salir de ella no es simple, ya que una vez detectada la grieta entre dichos y hechos no resulta nada sencillo medir la distancia. E incluso resuelta esta dificultad todavía quedaría el trabajo titánico de discernir entre las sentencias que señalan en efecto un camino y las que no tienen otro objetivo que ocultar la senda por donde se piensa transitar.

Si hay que desconfiar por sistema de las declaraciones de los políticos y buscar todo el año, no solo en Pascua, el huevo que esconden, esta sana actitud se debería elevar a los niveles máximos de alerta cuando escribimos sobre JxCat. Así, la defenestración de Alonso-Cuevillas puede ser interpretada de dos maneras. La fácil, la de los que caen en la trampa o ya viven instalados en ella, consiste en deducir que la formación de Puigdemont es incorregible y que en su impotencia operativa solo pretende destruir a los enemigos del independentismo, empezando por los internos. Santa ingenuidad. Si han castigado al brillante abogado es porque ha señalado el huevo que esconde la retórica de JxCat. Debería haber dicho que bajo el liderazgo de Laura Borràs habría más confrontación que nunca, pero más inteligente que en el pasado (o sea sin consecuencia alguna).

Te puede interesar

Además, razón añadida para el castigo, la grave indiscreción de Cuevillas dejaba en evidencia el farol de Elsa Artadi, la pragmática del grupo, en la partida contra ERC. Porque JxCat solo pretende pintar tanto como sea posible mientras se hace pasar por el ogro independentista que asusta a España. Poca credibilidad pues, hoy por hoy, tanto a, 1, la posibilidad de que pasen a la oposición como, 2, a la legislatura de corta duración. Tras las palabras y por ellas oculto, el propósito auténtico, la ruta, el objetivo de legislatura de JxCat es: acumular tanto poder autonómico como sea posible mientras se endilga el sambenito de la sumisión y el colaboracionismo a ERC.