Francia, condenada por incumplir los recortes de emisiones





Un tribunal ha condenado este jueves al Estado francés a «reparar» las consecuencias de sus compromisos incumplidos en la lucha contra el cambio climático, en una sentencia que castiga la acción climática de los últimos gobiernos. En la práctica, esto supone que al recorte en emisiones previsto para el año que viene, el Gobierno deberá añadir todo lo que no recortó entre 2015 y 2018, unas 15 millones de toneladas de CO2.

Cuatro ONG, respaldadas por 2,3 millones de firmas, habían demandado al Estado por «inacción climática» en 2019, en lo que bautizaron como el «caso del siglo». Denunciaban el incumplimiento por parte de Francia de sus propios compromisos en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero entre 2015 a 2018.

14 horas – Demandan a Francia por su inacción ante el cambio climático – Escuchar ahora

En febrero, el Tribunal Administrativo de París falló a su favor, declarando al Estado «responsable» por el incumplimiento de sus compromisos y por el «daño ecológico» resultante. Las ONG (Nuestra Causa Común, Greenpeace, Oxfam y la Fundación Nicolas Hulot) habían solicitado entonces al Tribunal este requerimiento para reparar el daño. Ahora que se compense este sobrecoste «a más tardar el 31 de diciembre de 2022».

Contra la acusación judicial cabe recurso, pero la abogada de los demandantes no cree que el Estado se atreva. «A nivel jurídico es complicado para ellos, porque no tienen muchos argumentos, pero a nivel político es incluso más complejo», ha explicado Clementine Baldon, que vería «paradójico» un recurso contra esta sentencia.

El tribunal no dicta cómo se tienen que reducir las emisiones

Los magistrados dejan la elección de las medidas a tomar a la «libre apreciación del Gobierno» y rechazan de momento la petición de las ONG de una sanción económica de 78 millones por cada seis meses de retraso.

Durante la audiencia de finales de septiembre, el representante del Estado pidió que se rechazara la petición de las ONG. Aseguró que Francia está en la trayectoria correcta de reducción de emisiones, en particular gracias a la reciente ‘Ley Clima y Resiliencia’, y resaltó que lo importante es tener en cuenta «el resultado final».

La sentencia de este jueves se enmarca dentro de un aumento internacional de las acciones legales sobre cuestiones climáticas, incluidas varias denuncias contra el Estado en Francia y otros países.

Se produce a menos de tres semanas de la apertura de la crucial cumbre internacional del clima (COP26), que se celebrará en Glasgow (Reino Unido) las dos primeras semanas de noviembre, y al mismo tiempo que los expertos en clima de la ONU han vuelto a dar la voz de alarma recientemente sobre la aceleración del calentamiento global.

En julio, en otra decisión calificada de «histórica» por los activistas medioambientales, el Consejo de Estado, máximo tribunal administrativo del país, ya había ordenado al Estado que tomara medidas para cumplir sus compromisos de reducción de emisiones antes del 31 de marzo de 2022, justo antes de las elecciones presidenciales.

La Justicia, «una aliada del movimiento climático»

La directora de Nuestra Causa Común, Cecilia Rinaudo, ha asegurado que a partir de ahora todos los gobiernos se verán ahora «sometidos a una doble obligación»: «Demostrar la eficacia de su política climática y respetar los compromisos que han asumido», bajo la amenaza de que se les ordene «subsanar cualquier desviación».

«Durante décadas, los científicos han advertido y los ciudadanos se han movilizado. Hoy la justicia se está convirtiendo en un aliado del movimiento climático», ha celebrado Jean-François Julliard, director de Greenpeace Francia. 

A partir de ahora, «pedimos a los candidatos (a las elecciones presidenciales) que nos muestren cómo van a respetar estos compromisos climáticos», ha afirmado por su parte Célia Gautier, de la Fundación Hulot.

El Gobierno «ha tomado nota» de la decisión, afirmando ser «plenamente consciente de sus obligaciones y de la necesidad de seguir acelerando el esfuerzo climático», y recordando de nuevo las diversas acciones emprendidas, así como la aceleración del ritmo de descenso de las emisiones desde el inicio del quinquenio.