JxCat renuncia a estar en la mesa por un veto que atribuye a la Moncloa





JxCat ha anunciado que no modificará su propuesta de nombres para la delegación catalana de la mesa de diálogo con el Gobierno, por lo que no tendrá representación en la misma, al tiempo que ha responsabilizado del «veto» a sus nombres al Ejecutivo central.

Lo ha indicado en una rueda de prensa este martes el secretario general de JxCat, Jordi Sànchez, que ha señalado que sería «una mala praxis aceptar de entrada las exigencias que el Gobierno plantea». Para él supone «un mal presagio» que el Ejecutivo de Pedro Sánchez sea «incapaz de aceptar unos interlocutores (…) por sus convicciones democráticas».

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha sido en todo caso quien ha anunciado la exclusión por ahora de la mesa de diálogo Gobierno-Generalitat a los nombres propuestos por JxCat por no formar parte del Govern, entre los que se encuentran Jordi Sànchez y Jordi Turull, dos de los presos del procés indultados en junio, además de la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras.

En la rueda de prensa, Sànchez ha negado que existiese ningún «acuerdo», verbal o escrito, con Aragonès en virtud del cual los miembros de la delegación de Junts tenían que ser miembros del Govern, aunque ha insistido en que no ha sido el presidente catalán quien ha «vetado» los nombres sino el Gobierno central.

«Si Junts no forma parte de la delegación es porque hemos sido vetados y porque Aragonès no ha nombrado unos nombres que no eran de la satisfacción del Gobierno español», ha subrayado el secretario general de JxCat.

JxCat tacha de «injerencia» el veto

Desde JxCat han lamentado la «injerencia» que «deja fuera de la mesa al 52 % del independentismo» y que se haya abierto una «nueva polémica» con el Ejecutivo de España. Así, Sànchez ha aclarado que esta situación no supone una crisis entre los socios catalanes y que el conflicto lo van a situar «donde creemos que está: en la falta de voluntad del Gobierno español de abordar esta mesa para resolver el conflicto político».

«Es evidente que hay una situación que no es agradable», ha dicho Sànchez, pero insistiendo de nuevo en que no supone una división en el Govern y que seguirán con su compromiso, «tendiendo la mano» a Aragonès: «La decisión no nos agrada, pero como socios que somos no nos queda otra que aceptarla».

Y ha avanzado que su formación no convertirá este desencuentro en ningún casus belli que «arrastrarán» en los próximos meses, y que JxCat no se movilizará en contra de la mesa de diálogo. Según ha dicho Sànchez, Junts no dejará «ninguna silla vacía» en la reunión de este miércoles.

Por otro lado, ha criticado las «especulaciones» sobre si Pedro Sánchez acudiría a la mesa. «Nos parece una broma de mal gusto que después de tanto tiempo de espera el Gobierno estuviera especulando si habría o no la presencia del presidente español. Ya dijimos que si Sánchez no participaba, el president tampoco debía participar porque los niveles de protocolos y reciprocidad se han de mantener», ha dicho el secretario de JxCat.

Frente a las críticas, fuentes de la Moncloa aseguran que «cada gobierno es cada gobierno» y que son los presidentes quienes nombran las delegaciones. Asimismo, han señalado que la buena disposición del presidente de la Generalitat para que el diálogo continúe.