La COVID incrementa un 50% la privación material severa en España





Un total de 12,5 millones de personas, es decir, el 26,4 % de la población española, se encontraban en riesgo de pobreza y/o exclusión social en 2020, una cifra que supone el fin de la tendencia descendente de los últimos cinco años. Además, debido al impacto de la pandemia, la Privación Material Severa —no poder permitirse una comida de carne, pollo o pescado cada dos días, mantener la vivienda a una temperatura adecuada o no tener capacidad para afrontar gastos imprevistos— ha aumentado casi un 50% en el último año, afectando ya a 3,3 millones de personas.

Son algunos de los datos que recoge el informe ‘El Estado de la Pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008 – 2020’, una radiografía del país un año y medio después del inicio de la pandemia que ha sido presentada este jueves en el Senado por La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES).

El indicador AROPE, que mide la pobreza, revela un aumento de más de un punto porcentual en el número de personas que se encuentran en riesgo de pobreza y/o exclusión social en España, con respecto al año anterior. En términos absolutos y combinado con el aumento de población, el incremento de la tasa implica que unas 620.000 nuevas personas están en riesgo de pobreza o exclusión social este último año.

La COVID extiende la privación material severa en 15 de las 17 comunidades

Los datos del informe corroboran también que el impacto de la pandemia de la COVID-19 ha sido mayor en los estratos de población que ya se encontraban en situación de mayor vulnerabilidad antes del inicio de la última crisis.

La privación material severa aumenta casi un 50% en el último año, afectando a 3,3 millones de personas. Este indicador se ha incrementado para toda la población -en todas las comunidades menos Castilla-La Mancha y Aragón- y para todos los grupos y segmentos analizados.

«La Covid-19 ha destrozado en un año lo que la crisis económica anterior tardó seis años, para que veáis la dureza, la brutalidad y el aspecto repentino», ha señalado el responsable de Investigación de EAPN-ES y coordinador del informe, Juan Carlos Llano, durante la presentación del informe en la Cámara Alta.

La Covid-19 ha destrozado en un año lo que la crisis económica anterior tardó seis años

Actualmente, sufren privación material severa casi uno de cada diez niños, niñas y adolescentes; una de cada siete personas que viven en familias monoparentales; una de cada cuatro personas extranjeras provenientes de países no UE y una de cada 20 españoles o españolas.

El 10% de la población tiene mucha dificultad para llegar a fin de mes

El estudio también revela que el 45,2 % de la población española tiene alguna clase de dificultad para llegar a fin de mes. La cifra se ha reducido 4,1 puntos porcentuales con respecto al año pasado y es la más baja de todo el período; sin embargo, la reducción se debe a la mejora del porcentaje de las personas que manifiestan grados de dificultad bajos e intermedios.

Por el contrario, las personas que llegan a fin de mes “con mucha dificultad” han aumentado desde el 7,8 % hasta el 10 %, lo que supone un intenso incremento del 28,1 %, el mayor crecimiento interanual en todo el período estudiado. «Vuelve a mostrarse, pues, el efecto de la pandemia COVID-19 entre los grupos más vulnerables», señala el informe.

España, sexto país más desigual de la UE

Respecto a la desigualdad, la renta del 20% más rico de la población es 5,8 veces más elevada que la del 20% más pobre. En términos europeos, la desigualdad registrada por este indicador para el año 2019, último dato disponible, es la sexta más alta de la Unión Europea, sólo inferior a la de Bulgaria, Rumanía, Letonia, Lituania e Italia.

Así, según la EAPN-ES, España «tiene difícil» alcanzar las metas establecidas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la Agenda 2030 y el Pilar Europeo de Derechos Sociales, por lo que EAPN-ES considera imprescindible realizar un esfuerzo suplementario para cumplir los objetivos, más aún en un contexto de crisis como el actual. Medidas como el Ingreso Mínimo Vital, el incremento del salario mínimo y otras «han contribuido a paliar las consecuencias de la COVID-19», pero sus efectos sobre la pobreza y exclusión social más severas, dicen, «todavía no se ven reflejados».

Según ha precisado el presidente de EAPN-ES, Carlos Susías, Susías, el escudo social «ha parado el impacto económico» y si no hubiera estado, España estaría en «una situación de catástrofe», aunque ha añadido que esto no quiere decir que haya llegado a todo el mundo. «Es verdad que hay un sector importante al que no ha llegado, posiblemente los más vulnerables», ha subrayado.

El presidente de EAPN-ES ha subrayado la importancia de poner en marcha «medidas específicas» que piensen en determinados colectivos especialmente afectados porque «el mero crecimiento no genera una reducción de la pobreza».

Susías también ha indicado indicado que España es, «en temas de pobreza, especialista en perder oportunidades», pero ha puntualizado que, en esta ocasión hay una oportunidad si se toman una serie de medidas como la protección en vivienda, la mejora del sistema de rentas mínimas o la garantía de unas pensiones dignas.