Vladimir Putin estrechó lazos con la dictadura cubana y envió a su vicepresidente de visita especial a la Habana


El vicepresidente de Rusia, Yuri Borisov

El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, dialogó este martes en La Habana con el vicepresidente de Rusia, Yuri Borisov, sobre las relaciones económicas, comerciales y financieras entre ambos países y sus perspectivas de desarrollo, informaron medios estatales de la isla sin ofrecer más detalles.

El jefe del régimen cubano trasladó su saludo para su homólogo de Rusia, Vladimir Putin, durante el encuentro con el enviado especial del presidente del país euroasiático.

Además, agradeció la ayuda enviada por el Gobierno ruso a Cuba para apoyar el combate contra la pandemia de covid-19 que en meses pasados enfrentó un fuerte rebrote de la enfermedad.

Díaz-Canel y Putin destacaron el “carácter estratégico” de las relaciones entre La Habana y Moscú durante una conversación telefónica en agosto en la que abordaron asuntos relativos a la cooperación bilateral, con énfasis en proyectos en sectores de economía y comercio, según refirió un comunicado divulgado entonces.

Borisov, que es copresidente de la comisión intergubernamental ruso-cubana para la colaboración económico-comercial y científico-técnica, también se reunió hoy con el viceprimer ministro Ricardo Cabrisas, para pasar revista a temas de las relaciones económicas bilaterales.

Cuba y Rusia han impulsado en los últimos años su relación para restablecer la estrecha cooperación que mantenían antes de la desaparición de la Unión Soviética en 1991, con la firma de nuevos acuerdos de cooperación económica.

En 2014, Moscú condonó el 90 % de la deuda contraída por la isla y valorada en 35.300 millones de dólares en 2014.

Putin saluda a Díaz Canel
Putin saluda a Díaz Canel

Rusia es uno de los diez primeros socios comerciales de Cuba, y ambos definen su asociación como “estratégica”.

Entretanto, la oposición cubana determinó el martes mantener la convocatoria a la marcha cívica del 15 de noviembre, pese a que las autoridades la prohibieron unas horas antes, acusando a sus organizadores de querer provocar un cambio de régimen con el apoyo de Washington.

El 15 de noviembre nuestra decisión será marchar cívica y pacíficamente por nuestros derechos”, anunció en Facebook el grupo de debate político Archipiélago, organizador y convocante de la manifestación.

Según la dictadura cubana, fue declarada ilícita por considerar que sus promotores tienen la intención de impulsar un cambio de régimen, argumentando la falta de razones y los vínculos de los promotores con “organizaciones subversivas”.

La Marcha Cívica por el Cambio se había adelantado del 20 de noviembre al 15 de ese mes tras un primer impedimento de La Habana: el anuncio del régimen de realizar “ejercicios de preparación de defensa” del 17 al 20 de noviembre.

El régimen terminó por desterrar la posibilidad de que reciba el permiso.

En una carta en respuesta a la solicitud, indicaron que “no se reconoce legitimidad en las razones que se esgrimen para la marcha” y dijeron que los promotores del evento tienen “vínculos con organizaciones subversivas o agencais financiadas por el gobierno estadounidense”.

Además, esgrimieron que el ejercicio de los derechos, como el de la libre expresión, está limitado al derechos de los demás, “la seguridad colectiva, el bienestar general”.

(Con información de EFE)

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