Caso testigo: cuánto perdió un molino santafesino en el último ejercicio


El sector molinero es uno de los mpás golpeados en la post pandemia, en un escenario donde, a pesar de cierta reactivación generalizada, se advierte problemas puntuales. a la hora de presentar su balance a la Comisión Nacional de Valores (CNV, Molinos Juan Semino, con sede en Carcarañá expuso una serie de dificultades que derivaron en utilidades muy abajo en el último ejercicio.

En el ciclo comercial del trimestre cerrado el 31 de agosto pasado la utilidad neta de la empresa molinera fue de apenas 13,1 millones de pesos (unos 75.000 dólares al tipo de cambio “dólar MEP”), mientras que –en pesos constantes– en el mismo período del año pasado la ganancia había sido de 30,4 millones pesos.

“Al igual que ocurre en los últimos períodos, si bien se advierte una cierta reactivación general, la situación económica continúa siendo compleja y las perspectivas no son claras”, indicó la empresa en el balance presentado ante la CNV.

“El problema fundamental que afronta nuestra empresa es la pérdida de rentabilidad derivada de la imposibilidad de trasladar a precios el incremento de los costos, especialmente del trigo”, indicó. Vale recordar que el precio interno del trigo es menos de la mitad del correspondiente debido a la “doble retención” nominal y cambiaria combinada con una intervención del mercado externo del cereal.

“Debemos considerar que a esta altura del año ya se ha comercializado más del 80% de la oferta total del trigo. Para lo que resta del año, si bien trigo hay, el mismo se encuentra centrado más hacia el sur de la provincia de Buenos Aires; no así en el UpRiver, por lo cual se pueden producir desacoples de precios regionalmente”, manifestó la empresa, dejando en evidencia la escasa planificación comercial que realiza en materia de originación del cereal.

A pesar de los magros números logrados, el volumen de producción en el trimestre creció un 7,5% respecto del mismo período del ejercicio anterior, mientras que  el volumen de ventas creció casi un 19%.

“Si bien este crecimiento en los volúmenes de producción y, especialmente, de ventas, son positivos, la cuestión sigue estando en el atraso del precio de venta de las harinas respecto del costo del trigo, lo que afecta sustancialmente la rentabilidad bruta de la empresa, principal causa de la disminución de los resultados”, remarcó la empresa santafesina.

“Como consecuencia del alto costo del trigo y de limitaciones para obtener cereal de la calidad pretendida, la sociedad ha reducido las compras y, por ende, su stock, generando así un incremento en los fondos disponibles de la empresa”, añadió.

La empresa fundada en 1865 por don Marcelino Semino que continúa en manos de la familia tras seis generaciones, elabora productos con alto valor agregado –harinas especiales, gluten, almidones nativos y modificados, dextrinas, proteínas y premezclas– para las industrias farinácea, frigorífica, textil, papelera y petrolera, entre otras.

Parte de la producción se exporta, pero ese segmento de Molinos Juan Semino se encuentra comprometido por el cepo cambiario y el elevado costo de los fletes internacionales debido a la “crisis de los contenedores”.