Ciudades para andar: capitales latinoamericanas en un ranking internacional | Las noticias y análisis más importantes en América Latina | DW


Caminar es beneficioso para la salud física ya que reduce la obesidad, el cáncer y las enfermedades cardíacas. Pero también es bueno para la salud mental ya que disminuye la sensación de soledad y la depresión, según el Instituto de Políticas de Transporte y Desarrollo (IDPT, por sus siglas en inglés).

No obstante, “la mayoría de las ciudades de hoy están construidas para automóviles, lo que las hace inseguras, incómodas y desagradables para las personas que caminan”, dice a DW Taylor Reich, investigador de dicho instituto que ha liderado ‘Pedestrians First’Se trata de “una herramienta que evalúa y muestra cómo podemos construir calles y vecindarios para personas en lugar de automóviles”, aclara.

Entre las ciudades más transitables, destacan varias capitales latinoamericanas en los primeros puestos. “La mayoría de las ciudades de América Latina tienen buenas bases para el tránsito porque son razonablemente compactas y densas. En comparación con las ciudades de América del Norte, han crecido en un patrón menos extenso y dependiente del automóvil”, argumenta el investigador.

Asimismo, “las ciudades latinoamericanas mejor clasificadas han invertido en sistemas de transporte masivo que son más grandes y robustos que la mayoría de sus pares norteamericanos. Muchas de éstas han asumido el liderazgo en la implementación de sistemas de transporte sostenibles innovadores y la planificación coordinada entre transporte y el uso de suelo”, agrega. 

Se tomaron tres parámetros para la clasificación. El primero de ellos destaca las ciudades en las que sus habitantes cuentan con una mayor proximidad a zonas verdes. Hong Kong (China) quedó en primer lugar, seguida de Moscú (Rusia) y París (Francia). Bogotá (Colombia) se sitúa en cuarta posición, por delante de Londres (Reino Unido).  

“Parte de la ventaja de Bogotá es natural: al estar rodeada de montañas, se ha visto obligada a crecer de forma compacta, lo  que facilita el caminar a la gente”, apunta Reich, destacando la apuesta del gobierno local por la sostenibilidad. “A mediados de la década de 1990, Bogotá crecía rápidamente y tuvo que decidir cómo expandir su sistema de transporte. La ciudad optó por una estrategia de movilidad que incluía un importante sistema de Autobús de Tránsito Rápido (BRT, por sus siglas en inglés), TransMilenio”, recuerda, destacando que un 85% de la población de Bogotá vive a poca distancia de sistemas de transporte masivo.

Santiago de Chile. “La buena condición de accesibilidad no van acompañada necesariamente de estándares de calidad similares en los servicios”, lamenta Orellana, apuntando a las diferencias de presupuestos que tienen las comunas.

Salud y educación a “un paso de peatón”

Otro parámetro analizado es la proporción de personas que viven en sitios en los que gozan de atención médica y centros escolares a menos de un kilómetro de distancia. París encabeza esta categoría en la que también se encuentran varias capitales latinoamericanas: Lima (Perú), en segundo lugar y Santiago de Chile (Chile) y Bogotá (Colombia), en cuarto y quinto respectivamente.

“La Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones que rige para el Plan Regulador Metropolitano de Santiago, aprobado el año 1994, contempla exigencias de estándares de equipamiento de áreas verdes, salud y educación”, explica a DW Arturo Orellana, académico e investigador del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Católica de Chile.

“Lo anterior, ha facilitado disponer de suelo urbano para lograr que las más de cuarenta comunas que conforman el Área Metropolitana de Santiago dispongan de una reserva de suelo que aporte una buena distribución y cobertura adecuada de establecimientos de educación básica y atención primaria de salud”, aclara el también director de Índice de Calidad de Vida Urbana.

De este modo, subraya que un 90% de las comunas cuenta con centros de educación básica a menos de 1.000 metros y un 82% con centros de salud primaria a menos de 1.500 metros de distancia de la población del Área Metropolitana de Santiago, que actualmente es de aproximadamente 7 millones de habitantes.

Mexiko Fahrrad fahren in Mexico-City

Ciudad de México. «Andar en bicicleta es una parte clave de la movilidad urbana sostenible, y ha sido sorprendente ver cómo las ciudades de América Latina progresan en la construcción de redes de ciclismo seguro en todo el mundo», dice Reich.

Ciudades transitables y justas

El tercer parámetro evaluado son las ciudades más hiperpobladas del mundo en las que sus ciudadanos cuentan con un mayor espacio de habitabilidad y que tienen un trazado urbano que facilita al máximo la vida social y económica de sus barrios. Mientras Jartum (Sudán) ocupa la primera posición, en segundo lugar vuelve a estar Bogotá, seguida de Lima (Perú), Karachi (Pakistán) y Tokio (Japón). 

“Las ciudades transitables también contribuyen a la justicia social. Caminar en las condiciones adecuadas, como vía de acceso a servicios, educación y oportunidades de trabajo no representa un gasto”, recuerda el investigador el Instituto de Políticas de Transporte y Desarrollo. Aunque asegura que “una ciudad transitable es mejor para todos”, reconoce que “el mayor desafío es la oposición política”.

A pesar de ello, “la investigación del ITDP ha ayudado a Río de Janeiro y Ciudad de México a aprobar políticas innovadoras que regulan el estacionamiento fuera de la vía pública”, destaca Reich. Asimismo, en la capital mexicana el Instituto está trabajando con el gobierno local para establecer una mejor política de seguridad vial, mientras que en Puebla se está usando una nueva técnica para identificar los lugares más peligrosos para los peatones.

(er)