¿Cuánto realmente se hizo para fortalecer el sistema de Salud en 14 meses de pandemia?


Es tan válido el argumento para ajustar aún más el torniquete de las restricciones como los reclamos para saber qué medidas concretas se tomaron en estos casi 14 meses de pandemia para poder evitar esos confinamientos. El virus mutó tan rápido como la sociedad, pero las medidas siguen siendo las mismas: toques de queda, topes horarios para los comercios y chicos lejos de las escuelas, deja vu del 2020.

Los nuevos cierres no persiguen impedir la propagación del Covid-19, lo cual es inevitable. Al igual que el año pasado, se busca ralentizar la circulación y así evitar que el sistema de salud colapse. El espanto es que haya contagiados graves que no puedan enfrentar la enfermedad en una cama con un respirador y médicos que los protejan.

¿Cuánto realmente se fortaleció el sistema sanitario en todos estos meses?

La alarma empezó a sonar hace unas dos semanas con porcentajes altísimos de ocupación de camas de terapia intensiva, tanto en el sector privado como en el público. Pero que un hospital tenga el 100 % de sus lugares ocupados, como pasa en varios municipios del GBA, no significan que sean muchos. Esto se da en el marco donde según la agencia Bloomberg, Argentina figura entre los tres países que peor actuaron frente a la pandemia de coronavirus.

La Matanza cuenta con 380 camas UTI para 2.300.000 vecinos, sumando las públicas y privadas. Lomas de Zamora no llega a 200, para casi 650.000 habitantes. Y Quilmes, 150. En la otra punta del Conurbano, Escobar suma 42 lugares, un poco menos tiene Tigre, y San Isidro, 42.


La ministra Carla Vizzotti está en la gestión de la Salud pública nacional desde que arrancó el gobierno de Alberto Fernández.

Todos aseguran haber hecho grandes esfuerzos en este tiempo para ampliar las terapias intensivas, pero aún así, en números absolutos, parece muy poco. Y está claro, insuficiente para jugarle a la pandemia.

Axel Kicillof asegura que cuando tomó las riendas de la Provincia de Buenos Aires, había 883 camas en las terapias intensivas para atender todas las patologías. El número incluye a los hospitales públicos provinciales, municipales y sanatorios privados. Y afirma que durante 2020 agregó 1.300 lugares.

«El mes que viene viene se sumarán otras 250 camas«, indicaron a Clarín desde el Ministerio de Salud bonarense.

Horacio Rodríguez Larreta informa que en la Ciudad, donde viven 3.000.000 de personas, hay un total 450 camas en terapia exclusivas para tratar a pacientes graves de coronavirus, con una ocupación del 80 %. Antes de la pandemia había 160 lugares de internación intensiva.

«Se incorporaron 1.950 camas en hospitales especialmente destinadas a pacientes con coronavirus: 450 de terapia intensiva y 1.500 de internación general. También hay 5.000 más disponibles para pacientes leves que no requieran de cuidados especiales entre hoteles y centros de resguardo», detalla el informe que mandaron desde el Ministerio que conduce Fernán Quirós.

Así trabajan en la terapia intensiva del Hospital Evita, de Lanús. Foto Guillermo Rodríguez Adami

Así trabajan en la terapia intensiva del Hospital Evita, de Lanús. Foto Guillermo Rodríguez Adami

De ambos lados de la General Paz admiten que desde el punto de vista edilicio no debería ser tan problemático armar una unidad de cuidados intensivos: básicamente hay que acondicionar el lugar y proveerlo de camas, tubos de oxígeno, bombas y monitores.

«Es clave entender lo importante del racionamiento de los recursos, es decir, cómo manejar el oxígeno, que ha faltado en algunos lugares del Conurbano, y de las drogas que se usan para anestesiar al paciente para luego entubarlo», indica el médico Conrado Estol.

En los ministerios de Salud de Provincia y de Capital remarcan que el gran inconveniente para montar una UTI es el recurso humano.

¿Cuánto tiempo se tarda en entrenar a un médico o anestesiólogo para que pueda desempeñarse en una terapia?

«Todo depende de la formación profesional. En países como Alemania y EE.UU., con sistemas de salud más sólidos, en una condición excepcional como esta pandemia sería posible adelantar los tiempos para formar intensivistas. Se podría hacer en unos pocos meses. En Argentina no es tan sencillo. Aun así se podría haber realizado un plan serio y estudiado para capacitar a emergentólogos, cirujanos y anestesistas«, opina Estol.

El Hospital Favaloro, de La Matanza, sólo tiene 45  camas de terapia intensiva: ya están todas ocupadas.

El Hospital Favaloro, de La Matanza, sólo tiene 45 camas de terapia intensiva: ya están todas ocupadas.

El director de uno de los hospitales públicos más grandes del Gran Buenos Aires se queja de la falta de previsión.

«El ministro Daniel Gollán informó que sumarán 250 camas UTI, que estarán disponible completamente recién a mediados del mes que viene. Son las primeras que agregan en lo que va de 2021, cuando ellos sabían, mucho más que nosotros, lo que se venía», critica.

Y agrega: «No me vengan con eso de que no se pueden formar intensivistas. Esta misma provincia formó miles de policías en sólo seis meses. A ver si entendemos, les dimos un arma a pibes que recién habían salido de la secundario con sólo 180 días de entrenamiento. Acá vamos para los 14 meses de pandemia y casi no se hizo nada para conseguir nuevos terapistas. No es un tema de tiempo sino de plata: la mayoría de los profesionales de la salud no quieren transformarse en intensivistas por un combo que los espanta: desgaste, estrés, riesgo y, sobre todo, poco dinero».

MR