Dieta sana y ejercicios, claves contra el síndrome metabólico


El síndrome metabólico es uno de los factores de riesgo más importantes para la salud cardiovascular. Se trata de un conjunto de trastornos compuesto por el exceso de grasa alrededor de la cintura, resistencia a la insulina, hipertensión arterial y colesterol HDL (bueno) bajo y triglicéridos altos. Ante la presencia de tres de esos factores ya se habla de síndrome metabólico, una condición que puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2. Se estima que lo presentan 4 de cada 10 mayores de 35 años.

En Argentina, la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (cuyos datos fueron publicados en 2019) reveló que más del 60% de los adultos están excedidos de peso y son sedentarios, al menos uno de cada tres tiene presión arterial alta, el 28,9% tiene colesterol elevado y el 12,7%, glucemia elevada o diabetes.

En Estados Unidos hicieron un relevamiento importante. En un análisis de los datos de los participantes en el Estudio del Corazón de Framingham, que comenzó hace más de 70 años en Massachusetts, los investigadores examinaron datos de 2.379 mayores de 18 años y su cumplimiento de dos pautas fundamentales para el cuidado de la salud: la alimentación saludable y el ejercicio (al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana o 75 minutos de actividad física vigorosa). Los autores del trabajo observaron que el cumplimiento de una combinación de las dos recomendaciones durante la mediana edad se asociaba con menores probabilidades de padecer síndrome metabólico a medida que los participantes envejecían.

«Cuanto antes realicen las personas estos cambios en su estilo de vida, más probable será que reduzcan su riesgo de padecer enfermedades asociadas al sistema cardiovascular más adelante», puntualizó la autora del estudio, Vanessa Xanthakis.

Hay que hacerlo cuanto antes

Una rutina de actividad física regular, combinada con una dieta que incluya frutas, verduras y otros alimentos saludables, podría ser la clave para que los adultos de mediana edad alcancen una salud cardiometabólica óptima en el futuro, según una nueva investigación que utiliza datos del Estudio del Corazón de Framingham (una investigación de seguimiento de larga duración sobre riesgo cardiovascular) que acaba de ser publicada en el Journal of the American Heart Association.