La vacunación terminó con los contagios de Covid entre el personal de salud


Por eso, el inicio de la campaña de vacunación entre los agentes más expuestos a la enfermedad se presentó como un día histórico. Y a casi dos meses de que se empezaran a aplicar las primeras dosis de Sputnik V entre médicos, enfermeros y personal de apoyo de áreas críticas, laboratorios de biología molecular, hisopadores y servicios de emergencias y traslados, los directores de hospitales aseguran que no se han reportado nuevas infecciones en esas áreas.

“Estamos terminando una investigación sobre las respuestas inmunológicas de la vacuna donde podremos determinar con exactitud qué nivel de anticuerpos tuvo la gente después de recibir la primera y la segunda dosis. Sin embargo, después de iniciar la vacunación no tuvimos casos confirmados”, aseguró la directora del Hospital Centenario, Claudia Perouch.

El vacunatorio del efector de Urquiza y Francia fue el lugar elegido para lanzar la vacunación contra el coronavirus el pasado 29 de diciembre. Hoy se completará el esquema de dos dosis en 1.850 empleados, lo que representa el 95 % del personal del hospital. El cinco por ciento restante son personas que no se vacunaron, ya sea por cuestiones personales o de salud.

La semana próxima los infectólogos del Centenario terminarán de procesar los datos de un estudio desarrollado para determinar la eficacia de la vacuna. Para esto, estudiaron los análisis de sangre de unas 500 personas después de recibir la vacuna. La investigación la lleva adelante el Ministerio de Salud de la Nación empleando los test serológicos “Covidar IgG”, desarrollados por el Conicet, y tiene como objetivo medir la prevalencia de anticuerpos en la población vacunada.

Ciento por ciento

En los últimos dos meses, en los centros de salud del Grupo Oroño se registraron tres casos de Covid-19 en la planta de empleados. El último fue el 31 de enero y la infección fue fuera del lugar de trabajo. “Fueron casos esporádicos que se registraron entre personas no vacunadas y por fuera de las áreas de cuidados críticos”, apuntó la infectóloga Carolina Subirá y afirmó que puertas adentro de los sanatorios del grupo la vacunación redujo las infecciones.

“Respecto del año pasado, en las unidades críticas tenemos un cien por ciento de reducción de casos de Covid. Todos los profesionales de este sector ya están vacunados y no hemos tenido más casos en ese grupo. Los casos se han producido en personas no vacunadas de otras áreas, pero esporádicos en estos dos meses”, explicó.

Desde el 19 de diciembre, en los centros de salud del grupo se vacunaron unas 1.500 personas. El personal de farmacia se comunica con los vacunados para detectar efectos indeseables de las dosis y constatar la aparición de síntomas.

Subirá aclaró que en los primeros días post vacunación y hasta 14 días post segunda dosis se pueden producir casos de Covid y “no quiere decir que la vacuna haya fallado, sobre todo si las infecciones se detectan dos semanas después de haber recibido la primera dosis”.

En estos casos, indicó, se puede suponer que se aplicó la vacuna mientras la persona estaba incubando la enfermedad (de manera inadvertida) o porque a partir de recibir la vacuna la persona percibe menos el riesgo de enfermarse y se expone aumentando su riesgo de contagio. “Es un fenómeno que se está estudiando actualmente», subrayó.

La suma de la eficacia de la vacuna y la prevención

Hasta el viernes de la semana pasada, en el ámbito de la Secretaría de Salud municipal, 2.347 personas habían recibido las dos dosis de Sputnik V. El número de vacunados sólo con la primera dosis alcanza a unas 4.200 personas, de acuerdo a datos del Programa de Inmunizaciones del municipio.

En este grupo no sólo no se reportaron efectos adversos posvacunación de gravedad, sino que “no hubo ningún caso de reinfección después de recibir las dosis”, destacó la coordinadora del área, Soledad Chocobar.

Para la funcionaria, la ausencia de infecciones es una muestra de la eficacia de la vacuna, pero también del sostenimiento de las rutinas de prevención de la enfermedad, tanto adentro como afuera de los centros de salud.

“Es una combinación de ambas”, sostuvo Chocobar y destacó que aún después de completar el esquema de vacunación “se mantuvieron las rutinas de cuidado, nadie cambió el uso del tapabocas y el mantenimiento de las distancias en la vida social ni el uso de los barbijos quirúrgicos y otros elementos de protección”. Dos patas en las que se apoya la reducción de los contagios.