Las 6 semillas con mayor poder curativo que necesitas en tu dieta saludable


Cada vez es mayor el número de personas preocupadas por la alimentación y la dieta sana como clave para gozar de una buena calidad de vida. Si bien esto es muy positivo, es importante distinguir que en torno a esta corriente “healthy” surgen determinadas modas en tipos de alimentos que ingerir, hábitos que realizar en ayunas, por ejemplo, que pese a ser saludables porque promueven una mejor salud no son beneficiosos 100% para el organismo.

«Para promover una buena salud debemos optar por una alimentación reconstituyente que contemple un buen aporte de hidratos de carbono completos, minerales, proteínas, vitaminas, lípidos, oligoelementos y líquidos. Una alimentación inteligente estará basada en la ingesta de cereales integrales en granos, legumbres, verduras y frutas de estación, sal marina no refinada, aceites no refinados, frutos secos, algas marinas y fermentos, dejando de lado cualquier producto procesado”, señala Patricia Restrepo, directora y fundandora del Instituto Macrobiótico de España. En este sentido, las semillas son alimentos a considerar para una alimentación nutritiva

– 8 frutas y verduras con poder curativo para una dieta sana 

 

Los beneficios de las semillas 

Como nos explica Mar Molina, de Linwoods, hay muchos tipos de semillas que el ser humano viene consumiendo desde la antigüedad debido a su altísimo valor nutritivo. En los últimos tiempos, las semillas han cobrado mayor importancia debido a la gran cantidad de nutrientes que contienen a esto hay que añadir su versatilidad y facilidad para incluirlas en la dieta diaria. En desayunos, meriendas, como toppings en cremas, sopas, ensaladas, yogur, batidos o como parte del rebozado…

El consumo de los diferentes tipos de semillas que existen nos permitirá aprovechar todos los beneficios y propiedades nutricionales que nos ofrecen, destaca Molina. 

Tienen un alto contenido en fibra, lo que favorece altamente la salud de nuestros intestinos.

Y es que los fitoesteroles que contienen ayudan a combatir el colesterol, son antioxidantes y refuerzan las defensas. Son ricas en grasas saludables, reducen la inflamación y nos aportan gran cantidad de vitaminas y minerales.

Las grasas sanas contribuyen a crear el ambiente que necesitan las células para vivir. Las grasas son necesarias para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, como fuente de energía para las células y como componente de sus membranas.

– El truco para una dieta sana: comprar alimentos de todos los colores