Qué es la medicina hiperbárica y cómo se aplica en pacientes con coronavirus


La medicina hiperbárica se utiliza para tratar distintos problemas de salud y enfermedades, como anemia grave, lesiones cerebrales, quemaduras, intoxicación por monóxido de carbono, entre muchas otras. Desde el inicio de la pandemia de Covid-19, algunas instituciones empezaron a aplicarla también como complemento del tratamiento estándar contra el coronavirus en algunos pacientes .

También conocida como oxigenoterapia hiperbárica (OHB), esta terapia se basa en la aplicación médica del oxígeno puro al 100% en una cámara presurizada, a presiones de dos a tres veces mayores que la presión ambiental a nivel del mar.

El oxígeno aplicado a estas presiones se hace más soluble en sangre e ingresa el todos los tejidos, eliminando la hipoxia (falta de oxígeno) de una manera más eficaz que cualquier otro método.

Los primeros que utilizaron el oxígeno hiperbárico (OHB) en pacientes con Covid-19 fueron médicos chinos, que demostraron una mejoría rápida en la recuperación de suministro de oxígeno a todo el organismo, afectado por la enfermedad.

De hecho, la UHMS (Undersea and Hyperbaric Medical Society), sociedad rectora internacional en esta rama de la medicina, fijó sus ojos en la investigación que llevaron a cabo y recomendó y estimuló la realización de más trabajos de este estilo basados en la evidencia en todo el mundo.

Los resultados preliminares en una pequeña cantidad de pacientes se obtuvieron en algunos centros de medicina hiperbárica en EE.UU. y en Suecia.

Mariana Cannellotto, presidenta de la Asociación Argentina de Medicina Hiperbárica e investigación (AAMHEI), cuenta a Clarín que actualmente hay varios trabajos científicos publicados de casos tratados en Europa, en Estados Unidos y en Canadá y los resultados registrados hasta ahora apuntan a que la OHB puede contribuir favorablemente en la recuperación de los pacientes con neumonía hipoxémica por Covid-19 evitando, en algunos casos, que el paciente necesite llegar al respirador y reduciendo el riesgo de falla multiorgánica causado por hipoxemia y de complicaciones, si se logra aplicar a tiempo.

En la Argentina se está aplicando en tres hospitales: Santojanni, Muñiz y en el Central de San Isidro.

«Como todo lo que tenemos hasta ahora en relación a Covid-19, aún hacen faltan más estudios para poder afirmarlo. La diferencia significativa de la OHB en relación a otros tratamientos es que se indica como adyuvante, es decir, junto con el tratamiento estándar indicado. Es un complemento que permite aumentar la llegada de oxígeno a los tejidos, reducir el estrés oxidativo celular, reducir la interleucinas inflamatorias, mejorar la inmunidad y reparar el daño en los tejidos causado por la falta de oxígeno», precisa Cannellotto.


Las sesiones se realizan dentro de cámaras presurizadas. Foto Shutterstock.

En relación a la experiencia acumulada en el marco de la pandemia, la médica Nina Subbotina, profesora en medicina y autora de libros sobre medicina hiperbárica, dijo a Clarín que «se logró demostrar la eficacia de la OHB en el tratamiento de pacientes con Covid-19 disminuyendo la necesidad de intubación y asistencia respiratoria mecánica en pacientes graves y reduciendo manifiestamente la mortalidad entre los casos graves, severos y moderados usando un sistema de scoring de pacientes que proporciona una excelente estratificación de resultados y permite la comparación con los datos internacionales estadísticamente significativa».

Subbotina, quien nació en la ex Unión Soviética y desde 1992 vive en la Argentina adonde llegó para participar de un congreso de Medicina Hiperbárica, afirma que el oxígeno hiperbárico ayuda a tratar la hipoxia extrema, tan característica del nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

«La saturación de oxígeno se recupera hasta los valores aceptables desde las primeras sesiones de OHB y a valores normales a medida que avanza el tratamiento. El oxígeno hiperbárico previene la tormenta de citoquinas típicas para esta enfermedad, responsable de la evolución crítica de los pacientes. Compensa la deuda de oxígeno que se acumula rápido y recupera el estado del sistema inmune. Es muy importante su efecto antiinflamatorio», destaca Subbotina, quien dirige el curso superior de medicina hiperbárica auspiciado por la Asociación Médica Argentina (AMA).

Las sesiones en pacientes con covid duran 90 minutos. Foto Shutterstock.

Las sesiones en pacientes con covid duran 90 minutos. Foto Shutterstock.

Características del tratamiento

En cuanto a la forma de administración, Cannellotto explica que el paciente ingresa a la cámara hiperbárica, donde se le mide la saturación previa y se le coloca una máscara de oxígeno con reservorio, se cierra la cámara y comienza el proceso de presurización donde va aumentando la presión dentro de la cámara en forma progresiva hasta la presión de tratamiento en el protocolo (en la argentina es hasta 1,45 ATM).

El tiempo de tratamiento en pacientes con Covid-19 es de 90 minutos. Culminada la sesión, se comienza el proceso de despresurización, se retira al paciente de cámara y se controla la saturación posterior. La cantidad de sesiones varía de 5 a 10 en forma diaria.

«El objetivo de la OHB consiste en lograr una mayor disolución del oxígeno en el plasma. Independientemente de su transporte por la hemoglobina y la mejor llegada del mismo a los tejidos, a través de la difusión y penetración de O2 desde el plasma a todas las células, la OHB genera una fuerte hiperoxia (exceso de oxígeno)», destaca la médica.

«En los pacientes con neumonía hipoxémica por Covid-19 continúa- el oxígeno no difunde correctamente del pulmón al glóbulo rojo debido a la inflamación que ocurre en el mismo, esto afecta el trasporte de oxígeno, la oferta del mismo, la respiración celular y la producción de energía por la célula, llevando a una cascada de eventos fisiopatológicos con empeoramiento de las funciones celulares y falla multiorgánica.»

«Al aumentar la difusión alvéolo capilar pulmonar, la OHB permite mayor disolución del oxígeno, reduce el estrés oxidativo celular y la inflamación, mejora la inmunidad celular. Menos días de hipoxia, menor daño, mayor recuperación, menos secuelas. Y, por supuesto, menor riesgo de mortalidad», sostiene Cannellotto.

Uno de los criterios, precisa Subbotina, para empezar el tratamiento en cámara hiperbárica es la caída de la saturación de oxígeno por debajo de 93% por lo que, sugiere, es preferible no perder tiempo en iniciar el tratamiento con OHB.

«Lo recomiendo para los pacientes que están con saturación de oxígeno baja que determina un probable empeoramiento en su estado, que puede ser fulminante. El sentido principal del tratamiento OHB es evitar la necesidad de aplicar la asistencia respiratoria mecánica, para esto es necesario empezar el tratamiento temprano, cuando recién se observa la caída de la saturación de oxígeno», concluye.