Se aferró a su sueño de ser doctora y 22 años después lo logró


Cuando comenzó la pandemia por el Covid-19, Axana Rodríguez-Torres —quien en ese entonces era estudiante de medicina— fue testigo de la caótica situación dentro del hospital UCI Medical Center del condado de Orange.

Cuenta haber visto constantemente llegar a las personas infectadas. Al paso de los días, algunas se recuperaban y otras fallecían. Y aunque la situación era devastadora también era un constante recordatorio para la estudiante de raíces colombianas que la medicina era su llamado en la vida.

“A nosotros [los doctores] nos decían: ‘Ustedes como estudiantes no tienen que ver pacientes de Covid”, cuenta Rodríguez-Torres.

“Pero si la lista era de 30 pacientes y el 90% tenían apellidos latinos y no hablaban inglés y en cada rotación era casi siempre la misma historia, yo sentí que tenía que tomar posesión de lo que podía hacer en ese momento”.

La estudiante de 38 años se convirtió en el puente para unir a los pacientes con sus familiares que no podían entrar al hospital. Había una alta necesidad de pacientes que necesitaban hablar con personal médico en español.

Han pasado varios meses desde esos tristes episodios y Rodríguez-Torres, ahora solo celebra el hecho de que continuará sirviendo a la comunidad ya que el último 5 de junio se tituló como doctora de la Facultad de Medicina de la Universidad de California, Irvine (UCI).

“Todavía no me la creo”, expresa y segura que aún le impresiona decir que es doctora. Y no es para menos, ya que le tomó 22 años y varias tentaciones a lo largo de su trayectoria que le hacían cuestionar si debería luchar por su sueño.

Axana Rodríguez-Torres se graduó de doctora de la Facultad de Medicina de UCI. (Suministrada)

Comenzó limpiando casas y oficinas

Rodríguez-Torres tenía 17 años cuando entraba a su segundo año de medicina en su natal Bogotá Colombia. No obstante, por cuestiones políticas ella y sus padres se vieron obligados a emigrar y pedir asilo en Estados Unidos.

La joven estaba devastada ya que al emigrar no solo perdía la oportunidad de continuar estudiando sino que también llegaba a un país donde no conocía el idioma.

Una vez que la familia se instaló en la ciudad de Sacramento, al norte de California, la joven comenzó a trabajar en la limpieza de oficinas y casas junto a su madre.

“Una persona nos llevaba a limpiar cuando los lugares estaban desocupados”, dijo Rodríguez-Torres. “Siempre he tratado de ser humilde pero ese fue un cambio
enorme. No sabía por cuánto tiempo iba a estar así”.

Mientras trabajaba, se inscribió a una escuela de adultos para aprender inglés y poco después consiguió un trabajo en una oficina para hacer papeleo de inmigración. Para ella este fue un trabajo relativamente fácil ya que conocía el proceso del papeleo cuando le tocó pedir el asilo político junto a sus padres.

El exceder en su trabajo la llevó a eventualmente comenzar su propio negocio como consultora de inmigración, traducción y preparación de impuestos para las personas que no hablaban inglés.

“Tenía mucho trabajo y la gente me quería mucho porque yo trabajaba los fines de semana y venían cuando ellos descansaban”, explicó Rodríguez-Torres.

Así pasaron varios años y aunque su trabajo era gratificante, siempre se cuestionaba si debía o no regresar a la medicina.

Axana Rodríguez-Torres junto a sus padres Ingrid Torres-Garzón y David Segovia-Gutiérrez. (Suministrada)

Persiguiendo su sueño

Después de 10 años con su exitoso negocio donde ayudaba a la comunidad latina y con sus padres de al frente, Rodríguez-Torres decidió regresar a su plan original; buscar la forma de estudiar medicina.

La joven regresó a su natal Colombia para continuar sus estudios y tres años después regresó a California. Se inscribió en el colegio comunitario de Sacramento para comenzar la revalidación de clases. Posteriormente se transfirió a la Universidad de California, Davis (UCD) para obtener su licenciatura en neurobiología y psicología y eventualmente fue aceptada para su doctorado en UCI en el Programa especializado en Educación Médica para Comunidades Latinas (PRIME-LC).

Como estudiante de UCI, Rodríguez-Torres ha sido reconocida por la Facultad de Medicina con varios premios por su ardua participación comunitaria y por brindar atención compasiva a sus pacientes.

“Como estudiante de medicina durante la pandemia de Covid-19, enfrentamos riesgos muchas veces, pero estos desafíos me recordaron que la comunidad latina me necesitaba más que nunca”, indicó Rodríguez-Torres.

Axana Rodríguez-Torres se graduó de doctora de la Facultad de Medicina de UCI. (Suministrada)

Ahora como una profesional en la medicina la doctora Rodríguez-Torres aconseja a todos los inmigrantes que llegan con un sueño a que se aferren “con uñas y dientes” y no lo alejen de su vista.

“Si no se puede hacer realidad de forma inmediata no significa que no se vaya a poder hacer”, dijo la doctora. “Hay que tener paciencia, cultivar esos sueños desde el alma de uno, hacer un poco un día a la vez y definitivamente buscar ayuda y apoyo dentro de lo que se pueda”.

La doctora partirá a Boston el viernes para realizar su residencia en medicina interna en el prestigioso Hospital General de Massachusetts. Ahí se especializará en medicina interna con enfoque en el cuidado de adultos mayores o geriatría.