Tipos de bienestar, ¿cuáles existen?


¿Cuál es la relación entre calidad de vida, felicidad y poseer bienes materiales? La respuesta no es sencilla pues depende del proyecto de vida de cada individuo. Te contamos de los tipos de bienestar.

El bienestar es un estado de felicidad y plenitud al que llega el ser humano y que tiene que ver con diversos factores tangibles e intangibles.

Depende de cómo se percibe una persona así misma, de su entorno, de las relaciones sociales que establece e incluye aspectos fisiológicos, filosóficos, económicos, clínicos, sociales, entre otros.

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Tipos de bienestar, ¿cuáles son?

La Organización Mundial de la Salud define el concepto de salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Mientras que la Organización de las Naciones Unidas, en los Objetivos del Desarrollo Sostenible, lo coloca en el tercer objetivo “Salud y bienestar”.

Explica algunas prioridades tales como aumentar la esperanza de vida, reducir algunas causas de muerte comunes asociadas con la mortalidad infantil y materna, y erradicar enfermedades como el VIH/SIDA y malaria.

Ambos organismos asocian el bienestar a aspectos físicos o somáticos de una persona y el acceso a asistencia sanitaria, pero no es todo.

La doctora en psicología, María Isabel Barrera Villalpando, comenta que somos seres biopsicosociales, culturales y espirituales.

Significa que estamos configurados en función de ciertas características biológicas, influenciados por aspectos psicológicos, en interacción con un entorno social, permeados de una determinada cultura y una espiritualidad que nos conecta a nosotros mismos y que puede o no ser religiosa.

La especialista, quien se encuentra adscrita al Servicio de Consulta Externa del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, divide el concepto en dos rubros:

Bienestar objetivo

Es una evaluación del estado de salud físico de una persona a través de un examen clínico en donde se miden niveles de glucosa, colesterol, lípidos, y una exploración general tras la cual un médico determina que una persona se encuentra bien de salud.

En este apartado entran aspectos como una alimentación adecuada, cuidar las horas de sueño y hacer ejercicio.

“Implica realizarse chequeos rutinarios, tomando en cuenta que salud no sólo es la ausencia de enfermedades sino que es un estado de plena armonía en lo que te lleva a afrontar desafíos y a tomar las mejores decisiones”.

Bienestar subjetivo

El bienestar subjetivo tiene que ver con la percepción que tiene la persona de sí misma sobre su funcionamiento físico, biológico, cultural, social y espiritual.

En su tesis doctoral, Barrera Villalpando, trabajó algunas cuestiones de dolor con la Escala de Bienestar Subjetivo de las autoras Anguas-Plata y Reyes-Lagunes de la Facultad de Psicología de la UNAM, que considera cuatro aspectos: la supervivencia de las especies, la seguridad a lo largo del proceso de desarrollo humano, la prosperidad material y el progreso intelectual.

Ahí entra la parte emocional, que tiene que ver con una percepción propia en donde el individuo reflexiona qué tan satisfecho está con su vida, qué le falta o qué le sobra.

Este simple ejercicio de ver lo logrado en el pasado, presente y futuro, te posiciona con una filosofía de vida.

La parte afectiva consiste en identificar el apoyo social con el que cuenta la persona, no basta con estar acompañado sino la calidad y el apoyo que se tiene.

“Dentro de la psicología y psiquiatría hay escalas que miden la salud mental. Constantemente nos vamos a inventarios de aspectos de enfermedad como el estado de ansiedad, síntomas depresivos, desesperanza, se miden aspectos como algunos de los trastornos mentales que vemos más frecuentemente”.

La especialista indica que un adecuado balance sería que concordaran la percepción objetiva con la subjetiva.

Idealmente tendría que coincidir cómo me ven los demás y cómo me siento.

Luis Ángel Soto Mendoza, maestro en psicología organizacional por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, añade a esta clasificación otros factores:

Bienestar social

Los seres humanos hemos sobrevivido por la capacidad de trabajar en equipo, de relacionarnos y compartir experiencias con otras personas.

Influye mucho el aspecto cultural ya que hay sociedades que son más gregarias que otras.

“En México se da mucho este concepto de familia ‘muégano’ en donde la vida gira en torno a los parientes, quienes son el soporte y compañía principal y hay países donde a partir de los 18 años, los jóvenes se van de casa, se independizan, viven con su pareja o solos y están bien”.

En el país muchos ritos y costumbres giran en torno a la familia: reuniones sociales, bodas, XV años, bautizos, graduaciones, son festividades que pueden llegar a ser sumamente absorbentes, pero además no son para todos: hay personas que están muy bien con un círculo reducido de amigos o pareja y que no son afectas a participar en eventos masivos ni a convivir todo el tiempo.

Bienestar económico

Entran una serie de parámetros como la cantidad de bienes y servicios que produce un ciudadano en promedio en un territorio determinado.

Basarse en esta valoración puede llegar a ser muy frustrante, dice el especialista y más en el contexto de la pandemia en el que muchas personas han visto reducidos sus ingresos.

“Tener ambiciones es bueno, querer salir adelante también, pero hay que ver la situación actual y establecer prioridades adecuadas como lo relacionado con el crecimiento personal, aprendizajes continuos, metas laborales y preparación”.

Es muy frecuente desilusionarse por no lograr objetivos, agrega, algo importante es lograr cosas pequeñas: empezar a hablar, dar nuestra opinión, visualizar situaciones y verbalizar problemas.

Poco a poco las cosas se pueden ir modificando.

El terapeuta de salud mental no descarta acudir a con un especialista a un proceso terapéutico para trabajar en emociones, relaciones sociales o aspectos de la vida que han dejado de ser agradables y que demandan modificaciones.

“Ese empujón tiene que ver con desarrollar aptitudes y capacidades, cuando ya no te sientes feliz es cuando viene esta decisión de cambiar”.